
Emanuel Ntaka, exintegrante de Mambrú, habló de su lucha contra el racismo: “Hay que dejar de naturalizar la brutalidad”
En el contexto de una nueva ola de debates por el racismo en el deporte y la sociedad, con el Mundial 2026 como telón de fondo, Emanuel Ntaka, exintegrante de Mambrú y referente del activismo afroargentino, fue invitado...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En el contexto de una nueva ola de debates por el racismo en el deporte y la sociedad, con el Mundial 2026 como telón de fondo, Emanuel Ntaka, exintegrante de Mambrú y referente del activismo afroargentino, fue invitado al ciclo Infobae a las 9 (Infobae en Vivo) para reflexionar sobre la discriminación racial, sus experiencias personales y el peso de la historia en la vida cotidiana. En un diálogo profundo y sin concesiones, Ntaka puso en palabras las heridas abiertas de la sociedad argentina y la urgencia de un cambio real. Desde el primer minuto, Emanuel se mostró agradecido y dispuesto a incomodar desde la verdad.
“La utilización de un grupo étnico de forma peyorativa, como insulto, es algo que vivimos cotidianamente”, lanzó, marcando el tono de la charla y dejando en claro que el racismo, lejos de ser excepcional, es parte de la vida diaria. Para ilustrar la naturalización de ese discurso, relató un episodio reciente en una reunión de padres de alumnos, donde uno de los presentes, tras contar una situación de inseguridad, expresó sin filtro: “Igualmente, nosotros ya conocemos a esos negros”. Ntaka recordó la incomodidad inmediata en el ambiente, la mirada del hombre buscando justificar lo indefendible y la tendencia a banalizar la violencia verbal: “No, pero igual no tiene nada que ver con la piel”.
Los detalles
Para el músico, no hay excusa posible: “No tiene justificación el racismo. Estás tratando de justificar algo injustificable”. El músico profundizó sobre el impacto de escuchar insultos y agresiones racistas, no solo en las redes o en la vida pública, sino en los espacios más cotidianos.
“Mi hijo juega a la pelota, tiene 12 años, y fuimos a ver a la primera del club. Lo que se escucha en la cancha es terrible: insultos por nacionalidad, color de piel, sexualidad. Ahí conviven grandes y chicos”, contó.
Ntaka advirtió cómo esos aprendizajes se trasladan a otros ámbitos: “Lo llevan a la escuela, a las reuniones. Es algo que se retroalimenta y empeora cada vez más”. Y fue tajante respecto a la vieja idea de que “en la cancha vale todo”: “Hay que dejar de pensar que la cancha es un lugar donde todo está permitido.
Qué dicen los expertos
Las tribunas son un lugar de familias, de compañeros de trabajo, de chicos. Hay que dejar de naturalizar la brutalidad”. Para Ntaka, el racismo es una “enfermedad social” y, en su caso, un tema que atraviesa su historia familiar de manera directa.
Su padre, sudafricano, debió exiliarse durante el apartheid, el régimen de segregación racial que marcó a fuego a Sudáfrica durante décadas. “La colonización es racista, en América y en el mundo. Todos nuestros países nacen de la colonización, que utilizó mano de obra esclavizada y despojo de pueblos originarios.
Hay mucho dolor en la colonización y eso deja raíces profundas”, explicó. El músico y productor puso el foco en el racismo estructural, ese que no solo se expresa en insultos sino en las bases mismas de la sociedad: “Es algo sistémico, estructural. Está en los cimientos de todos los países americanos, desde Argentina hasta Canadá.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





