
Del primer ataque con un dron naval al primer desembarco robótico: cómo evolucionan las operaciones militares sin tripulación
En apenas 72 horas ocurrieron tres hechos inéditos que muestran cómo la inteligencia artificial y los sistemas autónomos ya comenzaron a transformar la guerra en el mar. Estados Unidos realizó por primera vez un ataque...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. En apenas 72 horas ocurrieron tres hechos inéditos que muestran cómo la inteligencia artificial y los sistemas autónomos ya comenzaron a transformar la guerra en el mar. Estados Unidos realizó por primera vez un ataque con un dron naval propio, Ucrania ejecutó el primer desembarco anfibio completamente robótico del que se tenga registro y una empresa estadounidense presentó una nueva generación de aeronaves híbridas capaces de patrullar grandes extensiones marítimas con menor costo y sin tripulación. Durante Infobae al Regreso, el analista internacional Andrei Serbin Pont repasó estos tres episodios y sostuvo que, aunque ocurrieron en contextos diferentes, responden a una misma tendencia: la incorporación creciente de vehículos no tripulados en misiones que hasta hace pocos años dependían exclusivamente de soldados y tripulaciones humanas.
El primer ataque de Estados Unidos con un dron navalEl primer caso tuvo como protagonista a la Task Force 59, la unidad de la Armada estadounidense especializada en sistemas no tripulados. Según explicó Serbin Pont, esa fuerza ejecutó el primer ataque conocido de Estados Unidos utilizando una embarcación autónoma, una capacidad que hasta ahora había estado orientada principalmente a tareas de vigilancia, reconocimiento y apoyo logístico. “No es un dron suicida ucraniano como los que vimos operar en el mar Negro, sino un dron marítimo norteamericano que fue utilizado específicamente para destruir instalaciones”, explicó el especialista.
Los detalles
Aunque definió al vehículo como “una lancha bomba”, aclaró que se trata de una plataforma multipropósito que, para esta misión, fue configurada para realizar un ataque de un solo uso, similar al concepto de un sistema kamikaze. El analista recordó que semanas antes esa misma embarcación había protagonizado otro hecho inédito al rescatar a la tripulación de un helicóptero Apache derribado cerca del estrecho de Ormuz sin exponer a otros militares. La posibilidad de emplear un mismo vehículo para misiones de rescate, patrullaje o ataque, explicó, evidencia el salto tecnológico que están alcanzando este tipo de plataformas.
Más allá de su capacidad ofensiva, Serbin Pont advirtió que estos desarrollos también plantean nuevos desafíos para la defensa costera. A medida que los drones navales adoptan dimensiones similares a las de una embarcación recreativa o pesquera, distinguir una amenaza de una lancha civil se vuelve cada vez más complejo. ¿Monitorear cada embarcación de pequeño porte que aparece cerca de la costa?
”, planteó al describir uno de los dilemas que enfrentarán las armadas en los próximos años. Durante el intercambio, Gonzalo Aziz destacó otra consecuencia de esta evolución tecnológica: la reducción del riesgo para los combatientes. “Si la guerra es inevitable y tenés que elegir entre mandar cinco personas o enviar una lancha sin tripulación, incluso dentro del horror de una guerra, hay una reducción enorme del costo humano”, señaló el conductor, una reflexión que atravesó buena parte del debate.
Qué dicen los expertos
El primer desembarco anfibio completamente robóticoEl segundo episodio ocurrió en el frente de guerra entre Ucrania y Rusia. ª Brigada de Defensa Territorial ucraniana llevó adelante una operación que Serbin Pont definió como el primer desembarco anfibio completamente robótico del que exista registro. La maniobra consistió en utilizar un dron marítimo para transportar hasta la costa un vehículo terrestre armado con una ametralladora.
Una vez en tierra, el robot comenzó a operar en una zona controlada por fuerzas rusas con tareas de hostigamiento y reconocimiento, sin que ningún soldado participara directamente del desembarco. Para el especialista, el valor de la operación no estuvo tanto en su impacto táctico como en el concepto que puso a prueba. “Lo novedoso no es que un robot combata, sino que un robot haya desembarcado a otro robot para iniciar una operación anfibia”, explicó.
Si bien aclaró que la acción no modificó el desarrollo de la guerra, consideró que constituye un antecedente relevante porque demuestra que ya es posible ejecutar este tipo de maniobras mediante sistemas completamente no tripulados. Serbin Pont también señaló que la innovación militar avanza hoy a una velocidad inédita. Las tecnologías desarrolladas por un país son rápidamente observadas, adaptadas e incorporadas por otros actores, lo que acelera la evolución de los sistemas de combate.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





