
Entre el estigma y el control: la ‘amenaza’ de los hooligans para el México vs. Inglaterra en los Octavos de Final
La pregunta sobre los famosos hooligans ingleses al Mundial 2026 reaparece ante el partido que se disputará entre México e Inglaterra en los octavos de final en Ciudad de México debido a sus antecedentes no tan...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La pregunta sobre los famosos hooligans ingleses al Mundial 2026 reaparece ante el partido que se disputará entre México e Inglaterra en los octavos de final en Ciudad de México debido a sus antecedentes no tan positivos. Si bien nuestro país se ha caracterizado por darle la bienvenida a la gran mayoría de los fanáticos de las naciones participantes en la Copa del Mundo, el duelo directo con los padres del futbol y la pasión que se desborda en sus barras genera preocupación para autoridades y seguidores del Tri que pretendan acudir al estadio o a las zonas destinadas a los Fan Fest. Un fenómeno que distingue al balompié inglésEl futbol inglés arrastra una etiqueta que suele anteceder al equipo, al rival y hasta al contexto del torneo.
La figura del hooligan vuelve a instalarse en la conversación cada vez que Inglaterra sale a un Mundial, aun cuando la discusión no parte de hechos registrados en las gradas, sino de lo que se cree que podría pasar. Durante décadas, el futbol de Inglaterra exportó episodios de violencia que marcaron la memoria del deporte europeo. Esa imagen permaneció incluso después de los cambios dentro del propio balompié británico, que hoy opera en un entorno más vigilado y con controles más estrictos sobre sus aficionados.
Los detalles
¿Cómo se controla a las barras inglesas? Aunque los mitos sobre estos fieles seguidores se han disipado con el tiempo, la realidad es que, en la actualidad, cerca de 2,500 aficionados con antecedentes o sanciones judiciales fueron bloqueados por las autoridades británicas antes del viaje. Elementos de seguridad en Inglaterra reforzaron ese cerco antes del Mundial.
A través de las Football Banning Orders, impidieron el desplazamiento de miles de seguidores con historial violento. Como parte de esa medida, retuvieron pasaportes antes del viaje para evitar traslados de riesgo hacia México, Estados Unidos y Canadá. Al mismo tiempo, el perfil del aficionado inglés que sí viaja responde, en su mayoría, a un flujo amplio que en torneos recientes mostró conductas ordenadas.
Los registros de detenciones fuera del país se mantuvieron bajos en los últimos Mundiales, con incidentes aislados y sin señales de violencia extendida. Una medida que no acabó con la violenciaEn Inglaterra y Gales el problema no desapareció, sino que cambió de lugar. Durante el mismo periodo competitivo se documentaron cientos de incidentes relacionados con el futbol en pubs, calles y entornos domésticos, lejos de la imagen tradicional del desorden ligado al viaje internacional.
Qué dicen los expertos
La persistencia del estereotipo también tiene su propia inercia. Películas, relatos populares y años de titulares fijaron una figura que sigue pesando en la percepción internacional, incluso cuando los números actuales apuntan a una realidad distinta. En México, el torneo ha transcurrido bajo otra lógica.
Los estadios estuvieron llenos, el ambiente se mantuvo controlado y la organización evitó episodios de desorden relevantes. En ese marco, el cruce del próximo domingo 5 de julio se juega bajo un dispositivo de seguridad estricto, pero también bajo una narrativa marcada por el recuerdo. El encuentro en Ciudad de México no solo pone en juego el pase de ronda.
También expone una tensión menos visible entre una historia que sigue presente en la memoria colectiva y un presente que busca dejarla atrás.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





