
Esperansa Grasia relata en ‘El Hormiguero’ cómo la viralidad cambió su vida y la de su familia: “Me he comprado una casa en el pueblo”
Esperansa Grasia ha convertido una prueba subida durante la pandemia en una carrera en redes y televisión que ahora la lleva a sentarse como invitada en ‘El Hormiguero’, donde ha contado que empezó a grabar vídeos por...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Esperansa Grasia ha convertido una prueba subida durante la pandemia en una carrera en redes y televisión que ahora la lleva a sentarse como invitada en ‘El Hormiguero’, donde ha contado que empezó a grabar vídeos por aburrimiento, por necesidad económica y con la idea de ayudar en casa e independizarse. La creadora de contenido ha explicado que su primer vídeo le dio entre un millón de visitas y siete millones, según el recuerdo que ha relatado en distintos momentos de la entrevista, pero el ingreso real fue de solo 74 céntimos, muy lejos de los hasta 17 euros por cada medio millón de visualizaciones que había leído o de los 20 euros por cada millón que calculaba. Gemma Palacios, nombre real de la influencer conocida como Esperansa Grasia, ha repasado en Antena 3 sus comienzos mientras estudiaba y trabajaba cinco horas por la tarde en un supermercado.
Según ha contado al programa, en aquel momento su padre pasaba por dificultades en la empresa y su madre no tenía trabajo, de modo que pensó que TikTok podía servir para “arreglar a la familia” y marcharse de casa. Persistencia y salto profesionalSiguió en el supermercado incluso después de hacerse viral. Tenía contrato indefinido, estaba “muy a gusto” y llegó a ser encargada de bazar, responsable de ordenar y reponer su sección.
Los detalles
La decisión de dedicarse por completo a crear contenido no fue inmediata. La propia Grasia temía que todo quedara en unos pocos vídeos virales, así que mantuvo el empleo mientras grababa y editaba de madrugada. La creadora ha detallado que se levantaba a las 4 de la mañana para grabar y que editaba incluso cuando su madre la llevaba en moto a trabajar.
También ha dicho que, cuando empezaron a llegar más encargos, llegó a meterse en el baño del supermercado para enviar o subir vídeos. El salto definitivo llegó cuando empezaron a aparecer oportunidades profesionales de mayor tamaño, entre ellas una propuesta de Netflix. Ahorró dinero y pidió una excedencia, no una salida definitiva, porque su familia veía con recelo que renunciara a un puesto fijo en un momento en que, como ella misma ha subrayado, costaba mucho conseguir un empleo estable.
Ese es uno de los episodios que más ha repetido al hablar de sus inicios: el momento en que sus padres entendieron qué estaba haciendo. El cambio se produjo un mediodía, mientras comían fideos y la vieron aparecer en Antena 3. A partir de ahí, comprendieron la dimensión de su trabajo y, según ha añadido, se tranquilizaron aún más cuando vieron el dinero que empezaba a ganar.
Qué dicen los expertos
Seis años después de aquella decisión, ha resumido el resultado con un dato concreto: se ha comprado una casa en el pueblo. Allí trabaja con parte de su familia, en un equipo formado por su madre, su hermano pequeño, su primo y, a veces, su tío. Fama, espontaneidad y vida privadaLa visita a Pablo Motos también dejó espacio para su perfil más personal.
La influencer ha reconocido que no lleva bien los espacios con mucha gente y que por eso rechaza la mayoría de invitaciones a alfombras rojas y actos públicos. Grasia ha añadido que la exposición televisiva ha ampliado mucho su nivel de popularidad y ha provocado situaciones incómodas fuera de plató. Entre ellas, relató que en una ambulancia, en medio de una emergencia, le pidieron fotos mientras su hermano iba herido.
Esa incomodidad con la fama se traslada también a su relación con las críticas, ya que ha confesado que bloquea en Instagram cualquier contenido relacionado con sus trabajos, incluido el de ‘El Hormiguero’ y el propio Motos, para no leer comentarios ni buenos ni malos porque le afectan y porque después le cuesta reconocerse cuando se ve. La creadora también ha explicado que improvisa sus vídeos y que dejará de grabar el día en que deje de divertirse. Esa espontaneidad forma parte de una rutina en la que, según ha dicho, no trabaja con guiones previos y en la que arrastra a toda la familia para sacar adelante las grabaciones.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




