
Estados Unidos redefine su doctrina militar frente a China: el plan del Pentágono para cerrar el acceso al Pacífico
La decisión de Estados Unidos de avanzar en la construcción de ocho nuevos buques anfibios para la Infantería de Marina puede parecer, a primera vista, una adquisición más dentro del enorme presupuesto del Pentágono....
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La decisión de Estados Unidos de avanzar en la construcción de ocho nuevos buques anfibios para la Infantería de Marina puede parecer, a primera vista, una adquisición más dentro del enorme presupuesto del Pentágono. Sin embargo, detrás de ese contrato se esconde una transformación mucho más profunda: Washington está redefiniendo la manera en que se prepara para un eventual conflicto con China en el Indo-Pacífico. Para el analista internacional Andrei Serbin Pont, se trata de una de las señales más claras de que el foco estratégico estadounidense está puesto en contener el crecimiento militar chino mediante una doctrina completamente distinta a la que predominó durante las últimas décadas.
Durante su columna en Infobae a la Tarde, Serbin Pont sostuvo que la preocupación de Washington por Beijing atraviesa hoy prácticamente todas las decisiones vinculadas a defensa. “La obsesión de Estados Unidos con China es real. Hay un operativo cerrojo sobre el avance chino en la región”, resumió.
Los detalles
Esa idea, explicó, ayuda a entender por qué el Pentágono comenzó a priorizar nuevas capacidades militares orientadas a controlar los principales corredores marítimos del Pacífico antes que a proyectar fuerza mediante grandes grupos de combate. Un contrato que revela un cambio de doctrinaEl punto de partida de ese cambio fue la adjudicación de un contrato para construir ocho buques de desembarco anfibio de la nueva clase McClung, bautizada en homenaje a la mayor Megan McClung, la primera oficial de la Infantería de Marina estadounidense fallecida en combate durante la guerra de Irak en 2006. Aunque pueda parecer una incorporación más dentro del programa de modernización de las Fuerzas Armadas, Serbin Pont consideró que el verdadero significado del anuncio radica en el cambio doctrinario que representa.
“Hubo una noticia la semana pasada que es importante y tiene que ver con un nuevo contrato de la Infantería de Marina norteamericana para la adquisición de buques de desembarco anfibio. Estados Unidos compra equipamiento militar todo el tiempo, pero estos ocho buques anfibios livianos representan un cambio doctrinario”, afirmó. Según explicó, estas embarcaciones fueron diseñadas específicamente para transportar tropas, vehículos y equipamiento hacia costas donde no existe infraestructura portuaria.
Esa característica les permite operar sobre pequeñas islas y establecer posiciones avanzadas con rapidez, una capacidad que hoy resulta central para el escenario que proyecta el Pentágono. “Esta clase de buques está diseñada específicamente para operaciones anfibias y permite transportar tropas y equipamiento hacia costas no preparadas. Eso es crucial para el tipo de operaciones que Estados Unidos imagina en el Pacífico”, señaló.
Qué dicen los expertos
El especialista remarcó que la lógica ya no consiste en concentrar la capacidad militar en unas pocas plataformas de gran tamaño. Por el contrario, la nueva doctrina apuesta por multiplicar los puntos de despliegue y distribuir las fuerzas en un entramado de pequeñas bases avanzadas capaces de sostener operaciones durante un conflicto de alta intensidad. El “operativo cerrojo” sobre ChinaEse cambio doctrinario responde directamente a la geografía del Indo-Pacífico.
Frente al litoral chino se extienden dos grandes cadenas de islas que, desde hace años, ocupan un lugar central en la planificación militar tanto de Washington como de Beijing. Para Serbin Pont, comprender esa configuración geográfica es fundamental para entender la estrategia estadounidense. “Como ven, en rojo está China y aparecen dos cadenas de islas.
La primera va desde Japón, pasa por Taiwán y Filipinas, y es fundamental porque permite restringir la capacidad de proyección de la Armada china hacia el Pacífico”, explicó. La denominada primera cadena de islas constituye la principal línea de contención. Desde la perspectiva estadounidense, controlar ese corredor permitiría limitar la salida de la flota china hacia el océano Pacífico y, al mismo tiempo, reforzar la defensa de aliados estratégicos como Japón y Filipinas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.


