
Estas habrían sido las últimas palabras de Joan Sebastian Guerrero, el colombiano asesinado durante un operativo de agentes de ICE, en Maine, EE. UU.: “Traté de parar”
“I tried to stop (’Yo traté de parar’)”, fueron las palabras que, según testigos, pronunció Joan Sebastián Guerrero Durán, un ciudadano colombiano de 26 años, en los instantes finales de su vida tras recibir disparos de...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. “I tried to stop (’Yo traté de parar’)”, fueron las palabras que, según testigos, pronunció Joan Sebastián Guerrero Durán, un ciudadano colombiano de 26 años, en los instantes finales de su vida tras recibir disparos de un agente de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Biddeford, Maine. El hecho ha provocado conmoción en la comunidad local y puso de nuevo en la mesa el debate sobre los procedimientos policiales y la transparencia en las operaciones y redadas migratorias, una de las principales propuestas que hicieron parte de la campaña del hoy presidente Donald Trump. Guerrero estaba autorizado para trabajar en Estados Unidos y contaba con un número de Seguro Social.
El incidente se produjo la mañana del lunes 13 de julio, cuando agentes de ICE ejecutaban una operación de vigilancia en la última dirección conocida de una persona con una orden final de deportación. Según detalló la agencia federal, un vehículo abandonó la residencia y los agentes intentaron detenerlo. “El vehículo intentó huir de la escena y, temiendo por la seguridad pública, un oficial disparó su arma”, explicó un portavoz de ICE.
Los detalles
Las autoridades federales no precisaron si la persona ultimada correspondía con el objetivo de la vigilancia, aunque el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, aseguró al senador Angus King que la víctima no era el objetivo de la orden de arresto, destacó NBC News. y la Maine Immigrant Rights Coalition, dos organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, identificaron al fallecido, mientras que la embajada de Colombia en Washington confirmó que colabora en la identificación oficial y la verificación de nacionalidad de la víctima. Testimonios directos y escenas de desesperaciónLa escena del tiroteo quedó grabada en la memoria de varios vecinos.
Daniel Boucher, de 71 años, relató al mismo noticiero local que presenció el momento en que el agente abrió la puerta de uno de los vehículos y sacó a un hombre con la cabeza cubierta de sangre. Según su testimonio, alcanzó a escuchar: “I tried to stop” (“Intenté detenerme”), pronunciadas por Guerrero antes de perder el conocimiento. “Nadie debería presenciar algo así”, expresó Boucher.
Otro vecino, Nelson Elias, identificó al joven por su trabajo como repartidor de DoorDash (una de las plataformas de domicilios más grande en ese país, y que en Colombia podría ser similar a Rappi, por ejemplo). Ambos se habían encontrado previamente en el restaurante donde Elias trabaja, y él recordó que escuchó seis disparos y presenció el dolor de la familia de Guerrero: “Vi a su esposa y a la hija llorando en la calle”. Por su parte, Cecelia Humiston, otra residente, describió cómo una niña en pijama y una mujer fueron contenidas por la policía detrás de la cinta que marcaba la escena del crimen.
Qué dicen los expertos
“La niña estaba completamente fuera de sí, solo lloraba”, narró Humiston. Inconsistencias y reclamos de transparenciaLa falta de claridad sobre el objetivo real de la operación y el uso de la fuerza ha generado cuestionamientos. El senador Angus King informó que, según el secretario Mullin, los agentes no portaban cámaras corporales en Biddeford, Maine, aunque su implementación se prevé para las próximas semanas.
King insistió en la necesidad de una investigación “completa y transparente”. A su vez, la gobernadora de Maine, Janet Mills, indicó en un comunicado que la policía estatal coopera con las autoridades locales y federales en las investigaciones. Mientras que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que la Oficina del Inspector General investiga el caso, lo que fue ratificado por la senadora republicana Susan Collins.
Paralelamente, la fiscalía general estatal también revisa el expediente. De momento, el alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, admitió estar “conmocionado” e hizo hincapié en el derecho de la comunidad y de los familiares de la víctima a recibir explicaciones claras sobre lo sucedido. Protestas y antecedentes recientesTras el incidente, decenas de personas se congregaron en un parque de Biddeford con carteles que reclamaban justicia y criticaban la actuación de ICE.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





