
Francia Márquez se desmarcó de Gustavo Petro, que sigue sin reconocer el triunfo de Abelardo de la Espriella: así saludó al nuevo presidente
La vicepresidenta, Francia Márquez, reconoció el jueves 25 de junio de 2026 la elección del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y con ello marcó distancia con lo que, aún después de cuatro días de celebrarse...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La vicepresidenta, Francia Márquez, reconoció el jueves 25 de junio de 2026 la elección del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y con ello marcó distancia con lo que, aún después de cuatro días de celebrarse los comicios, sigue siendo la negativa del actual mandatario, Gustavo Petro, de aceptar públicamente el resultado de la segunda vuelta. De esta forma, la lideresa social sigue alejándose de las posturas del aún gobernante. “Recibo con respeto la decisión democrática del pueblo colombiano expresada en las urnas y le deseo al nuevo gobierno sabiduría y acierto en la responsabilidad de conducir el destino de nuestro país”, afirmó Márquez a través de su perfil de X, en el que dejó en claro su respeto a los resultados de las elecciones: revalidados en el escrutinio, cuyo informe fue presentado el 24 de junio por el Consejo Nacional Electoral.
Y es que pese a este pronunciamiento oficial y que De la Espriella ya recibió la credencial que lo certifica como mandatario electo, gracias a los 12. 166 votos que obtuvo en esta jornada, frente a los 12. 312 del senador oficialista Iván Cepeda, Petro mantuvo sus cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
Los detalles
Y llegó a plantear la posibilidad de estudiar la anulación de la elección. En su publicación, Márquez no mencionó al presidente en su mensaje, pero fijó una posición institucional distinta de su entonces fórmula. “Este es un tiempo que exige grandeza, serenidad y respeto por la diferencia.
Colombia necesita una política que escuche, que dialogue, que no profundice las heridas, y que ponga por encima de cualquier interés el bienestar de la gente, de los pueblos y de los territorios”, sostuvo. A su vez, la vicepresidenta habló para reconocer el triunfo de De la Espriella y desearle acierto en el ejercicio del poder, en un periodo en el que la propuesta del abogado de ultraderecha será llevar profundas transformaciones, frente a lo que ha considerado el “desastre” del actual Gobierno. Con ello, mientras Petro persiste en denunciar irregularidades, Márquez aceptó la decisión popular y pidió respeto al contradictor.
Francia Márquez pidió a De La Espriella que no se pierdan las banderas de su gobiernoEn otro tramo de su pronunciamiento, la política caucana hizo énfasis en el legado político que, a su juicio, queda en juego para la administración entrante. “En este Gobierno hemos caminado con la convicción de que la vida debe estar en el centro de todas las decisiones; de que la justicia social, la paz, la igualdad y la dignidad de las comunidades históricamente excluidas son deudas profundas que deben saldarse”, destacó. De esta forma, planteó lo que sería una advertencia sobre el cambio de mando, que se llevará a cabo el 7 de agosto de 2026: cuando el jurista asuma como el presidente número 62 en la historia del país.
Qué dicen los expertos
“Por eso, deseo de corazón que esas luchas no retrocedan y que lo alcanzado no se pierda, porque en ello también se juega la esperanza de los colombianos y colombianas”, reiteró Márquez en su mensaje a De la Espriella. En síntesis, la vicepresidenta no discutió la legitimidad del resultado, pero sí dejó asentada su expectativa de continuidad sobre políticas asociadas a la justicia social, la paz y la igualdad. Aunque su pronunciamiento se produjo cuando ya se habían cerrado los escrutinios, el tono de su mensaje y que, más allá de las diferencias, reconozca al líder elegido por los colombianos, le valió comentarios positivos en las redes sociales.
En la parte final de su declaración, Márquez insistió, justamente, en el tono de esta etapa. “Hoy, más que nunca, Colombia necesita una política a la altura de su gente: una política que no siembre odio, que no convierta la diferencia en enemistad, que cuide la palabra, respete la vida y entienda que gobernar es, ante todo, un acto de responsabilidad con la gente, con el presente y el futuro del país”, concluyó.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





