
Fútbol, religión y política para cambiar el mundo
“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas. Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales”. (Nelson Mandela)“El tiempo...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: “El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas. Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales”.
(Nelson Mandela)“El tiempo es hoy, hoy es el momento, el kairos: ‘El disciplinado misionero (…) es el camino que Dios quiere para este hoy… El hoy es lo más parecido a la eternidad, más aún el hoy es chispa de eternidad. En el hoy se juega la vida eterna’” (Discurso del Santo Padre Francisco. Encuentro con el Comité del Celam, Centro de Estudios Sumaré, Río de Janeiro, 28 de julio de 2013).
Los detalles
En los diversos comienzos fue el Tsu Chu (patear la pelota) en China y el Kemari japonés en Oriente. Las competencias del episkiros o epikoinos en la Antigua Grecia y de la esferomaquia en Roma, de ahí al football inglés y de España y Gran Bretaña al Río de la Plata, conforman un hilo que une los orígenes de un deporte de potrero que alcanza la dimensión y las formas del fútbol actual. La práctica por grupos o equipos con pelota se intensificó durante los momentos de ocio de los trabajadores y se expandió a los potreros y esquinas de las barriadas en la periferia de las ciudades.
De ahí su carácter popular. Pero tuvieron que pasar casi dos siglos para que se extendiera por todo el mundo, sufriendo modificaciones y a empujones. En España, por ejemplo, se lo institucionalizó formalmente cuando el rey Alfonso XIII, amante del deporte, mandó organizar la “Copa de la Corona” en 1902, de la cual fue ganador el Barcelona.
Así, paso a paso, se fue desarrollando en los países europeos, desde donde llegó por mar a Uruguay y Argentina. El fútbol navegó al Río de la Plata como embajada ante las dos orillas. Fue parte de la penetración de la cultura de Gran Bretaña en América del Sur, especialmente a través de los empleados y trabajadores de los ferrocarriles.
Qué dicen los expertos
En 1867, los hermanos Thomas y James Hogg organizaron el primer partido de fútbol en Palermo y fundaron el Buenos Aires Football Club. Un educador escocés, Alexander Watson Hutton, fundó el Buenos Aires English High School. En Uruguay, se fundó a fines del siglo XIX el Albion Football Club.
Los españoles e italianos hicieron otro tanto y la Iglesia Católica impulsó la evangelización de los sectores periféricos mediante la incorporación de canchas de fútbol a parroquias y colegios. La Iglesia y el fútbol: dos ejemplos paradigmáticos, el cura Lorenzo Massa y el abogado Jules RimetEfectivamente, la Iglesia Católica tuvo un papel muy importante en el nacimiento y expansión del fútbol en el mundo y en nuestro país. Respecto al mundo, un hito histórico: Jules Rimet, laico, francés y católico practicante, primer presidente de la FIFA en la década de 1920, presidió la entidad durante 33 años y fue quien impulsó el proyecto que dio origen al Mundial.
Para Rimet, como señalaron quienes lo conocieron, el Mundial era mucho más que una competencia deportiva: era una oportunidad para fortalecer la paz, fomentar la solidaridad y acercar a las naciones a través de valores compartidos. Su sueño era que el deporte ayudara a superar divisiones y contribuyera a construir un mundo más unido (ACI prensa, “Jules Rimet, el católico que soñó con un fútbol capaz de unir al mundo”). Unas décadas antes, un cura salesiano, Lorenzo Massa, en Argentina, con el propósito de desarrollar una acción recreativa para los chicos como alternativa a los peligros de las esquinas, promovió este deporte y les ofreció el patio del Oratorio San Antonio de Padua en Almagro.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




