
Homicidio del periodista Cristian Herrera: la relación que tendrían dos sicarios capturados con un representante a la Cámara
Las investigaciones por el asesinato del periodista Cristian Herrera en Cúcuta el sábado 6 de junio de 2026 han revelado un complejo entramado familiar que involucraría a los presuntos sicarios y a un político al que la...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Las investigaciones por el asesinato del periodista Cristian Herrera en Cúcuta el sábado 6 de junio de 2026 han revelado un complejo entramado familiar que involucraría a los presuntos sicarios y a un político al que la víctima investigaba. El caso, que ganó notoriedad tras el reporte del periodista Daniel Coronell emitido en su espacio radial en Caracol Radio la mañana del miércoles 1 de julio, apunta a posibles vínculos entre crimen organizado y figuras políticas del departamento de Norte de Santander. Según el informe de Coronell, dos de los principales sospechosos por el homicidio, alias Demonio y Cocoy, serían primos de Ariel Rodríguez Beltrán, recién electo representante a la Cámara por Norte de Santander.
La información cobra relevancia porque Herrera, de 50 años, había compartido en sus redes sociales publicaciones en las que señalaba estar investigando al congresista, tema que también comentó a colegas en días previos a su muerte. Las autoridades identificaron a Jhon Sebastián Duque Andrade, alias Demonio, como el autor material de los disparos que acabaron con la vida del reportero. Otro de los implicados, Jefferson Guillermo Andrade Beltrán, alias Cocoy, permanece prófugo y es señalado de haber participado en la planeación y labores de inteligencia para el crimen.
Los detalles
Ambos, según la investigación, son primos hermanos y comparten lazos familiares con Rodríguez Beltrán. El asesinato del periodista ocurrió en un panorama complejo de orden público en Cúcuta, marcado por la presencia de estructuras criminales como Los Porras (o La Familia P. ), Los AK 47, Los Mexicanos y el Tren de Aragua en la zona.
Los investigadores atribuyen el crimen a una banda sicarial que habría seguido los movimientos de Herrera durante días para determinar el momento y lugar idóneos para perpetrar el ataque, agregó el informe radial. En un plazo de 72 horas tras el asesinato, la Policía Metropolitana de Cúcuta logró capturar a tres personas vinculadas al caso, mientras continúa la búsqueda de alias Cocoy, considerado pieza clave en la planificación del asesinato. Relación familiar entre presuntos sicarios y el congresista electo se extendería aún másEn el mismo reporte que compartió Coronell se menciona que la madre de Rodríguez Beltrán, Marlene Beltrán Gamboa, es hermana de María Georgina Beltrán Gamboa, abuela de los dos sospechosos.
Esta última, conocida como “Maruja”, fue esposa de Edmundo Andrade Yáñez, abuelo de los presuntos autores materiales, quien también fue asesinado en circunstancias violentas apenas diez días después del crimen de Herrera. El homicidio de Andrade Yáñez se produjo el martes 16 de junio en el barrio Carora de Cúcuta, cuando un sicario le disparó tras regresar de jugar bingo. Otro de los aspectos que más han llamado la atención para los investigadores que buscan esclarecer ambos crímenes es que el hecho ocurrió en el mismo sector donde crecieron los presuntos responsables del asesinato del periodista y su primo, el hoy congresista electo.
Qué dicen los expertos
En medio del avance de la investigación, Ariel Rodríguez Beltrán y su abogado, Maitus León, han optado por no responder a los interrogantes sobre los vínculos familiares con los sospechosos ni sobre las acusaciones que investigaba Cristian Herrera. El periodista asesinado había dejado constancia de su interés en el caso al compartir publicaciones del abogado y veedor José Botello, quien señalaba posibles conexiones entre Rodríguez Beltrán y alias El Faraón (David Vivas), un capo que opera en el bajo mundo de Norte de Santander, añadió el reporte. El caso, que suma ya dos muertes violentas en menos de dos semanas dentro del mismo núcleo familiar, dimensionó el cruce entre intereses políticos, familiares y redes criminales en una de las regiones más afectadas por la violencia en Colombia.
Mientras tanto, las autoridades continúan con la investigación para esclarecer los móviles del crimen y determinar la posible relación entre el trabajo periodístico de Herrera, de más de 20 años de carrera, y los intereses de grupos armados ilegales en Norte de Santander, uno de los departamentos de Colombia más peligrosos para ejercer el oficio del periodismo, según lo que señaló en un comunicado la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





