
Incógnitas políticas y efectos colaterales de un retorno de Puigdemont aún sin fecha
Roger MateosBarcelona, 16 jul (EFE).- Conocida la sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni n Europea (TJUE), que avala la ley de amnist a, son todav a muchas las inc gnitas pol ticas en torno a un eventual retorno a...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Roger MateosBarcelona, 16 jul (EFE). - Conocida la sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni n Europea (TJUE), que avala la ley de amnist a, son todav a muchas las inc gnitas pol ticas en torno a un eventual retorno a Catalu a del expresident y l der de JxCat, Carles Puigdemont, y los efectos colaterales que eso comportar a. La primera duda es si los tribunales espa oles aplicar n la amnist a a Puigdemont y le permitir n regresar tras casi nueve a os residiendo en B lgica, sin contar su retorno fugaz el 8 de agosto de 2024 para intentar asistir a la investidura de Salvador Illa.
Si consigue garant as judiciales para volver a Espa a, la inc gnita ser cu ndo se producir su retorno, unos tempos que condicionar n el contexto pol tico en un a o electoral como 2027. Fuentes de JxCat consultadas por EFE muestran "m xima cautela" con respecto a los plazos de un posible retorno, teniendo en cuenta que la decisi n depender , primero, del Tribunal Constitucional (TC), que podr a resolver en septiembre u octubre los recursos que tiene entre manos y, si avala amnistiar a Puigdemont, la ltima palabra corresponder al Tribunal Supremo, que podr a dar por archivado el caso y levantar las rdenes de detenci n contra el expresident. Para el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, el aval del TJUE es tan "rotundo" que no deja margen al TC y al Supremo para hacer otra cosa que no sea aplicar cuanto antes la amnist a y, por eso, no prev pedir medidas cautelares para levantar la orden de detenci n.
Los detalles
Sin embargo, a n suponiendo que obtuviese inmediatamente luz verde judicial para cruzar la frontera, Puigdemont no contempla regresar de forma inminente, sino que planificar a ese paso con calma: "Quiere hacer las cosas bien", se alan fuentes de su entorno. Mientras no sea posible un regreso con garant as, no se plantea volver; si llega una resoluci n que lo ampare, "habr que fijar una fecha y hacerlo como Dios manda", a aden esas mismas fuentes, que sit an un posible retorno no antes de las vacaciones de verano. El primer esca o de la bancada de Junts en el hemiciclo del Parlament lleva toda la legislatura vac o, solo ocupado en los d as de pleno por un lazo amarillo: es la manera que tiene el partido de denunciar el "exilio" de su l der, que mantiene el acta de diputado sin poder participar en los debates, aunque s delega su voto.
Una de las primeras decisiones a tomar si regresa ser si coge el tim n del grupo parlamentario -que hoy preside M nica Sales, aunque sin querer asumir las prerrogativas asociadas a la figura de jefa de la oposici n- o bien renuncia a su esca o, como en 2024 prometi l mismo si no pod a recuperar la presidencia de la Generalitat. Puigdemont ha ido reduciendo al m nimo sus apariciones p blicas, y voces internas consultadas por EFE admiten que ese "vac o" no ayuda a la proyecci n comunicativa del partido, en plena ca da de Junts en las encuestas mientras Alian a Catalana se dispara. En Junts hay quien da por hecho que Puigdemont querr recorrer todos los puntos de Catalu a para calibrar fuerzas y ver si hay margen para continuar liderando el proyecto o el term metro est tan fr o que aconseja ceder las riendas a alg n sucesor.
Junts recrimina a los socialistas que no hagan m s para que los tribunales espa oles dejen de bloquear la "aplicaci n integral" de la amnist a y sospechan que el presidente del Gobierno, Pedro S nchez, quiere esquivar el "marr n" de un retorno de Puigdemont. Oficialmente, las relaciones entre JxCat y el PSOE est n rotas desde el pasado oto o, pero los siete votos del grupo que encabeza Miriam Nogueras en el Congreso siguen siendo claves para dar aire o castigar -seg n el momento- al Gobierno de S nchez y podr an ser cruciales -si quisieran- para impulsar una moci n de censura. En junio, en la Reuni n del Cercle d'Economia, S nchez celebr , como un efecto positivo de la amnist a, el hecho de que el PP haga un "reconocimiento expl cito" de Junts como posible socio de una moci n de censura y dese que "en un futuro la derecha espa ola se pueda reencontrar con la derecha catalana".
Desde ERC, Gabriel Rufi n vaticin que Alberto N ez Feij o "no derogar " la ley de amnist a y el PP acabar gobernando "de la mano de Junts". Feij o, el pasado 27 de junio, se mostr partidario de "pasar p gina" y de que Catalu a "vuelva a ser decisiva para el futuro de Espa a", pero las relaciones entre el PP y un Junts a n liderado por Puigdemont todav a no se han normalizado plenamente.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





