
Juan Pablo Varillas alcanzará los 800 partidos como profesional, un hito para el pionero del renacer del tenis peruano
Juan Pablo Varillas volverá a escribir su nombre en la historia del tenis peruano. El ex número 60 del ranking ATP disputará este jueves su partido número 800 como profesional en la modalidad de singles, una cifra que...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Juan Pablo Varillas volverá a escribir su nombre en la historia del tenis peruano. El ex número 60 del ranking ATP disputará este jueves su partido número 800 como profesional en la modalidad de singles, una cifra que refleja la constancia y longevidad de una carrera que marcó el resurgimiento de este deporte en el país durante la última década. El hito llegará en los octavos de final del Challenger de Quito, torneo en el que el limeño reapareció tras casi dos meses de inactividad.
Su último encuentro oficial había sido en la primera semana de mayo, por lo que su regreso generaba incertidumbre. Sin embargo, respondió con una sólida victoria en tres sets sobre el kazajo Dmitry Popko, clasificándose a la siguiente ronda y asegurándose el histórico compromiso número 800. La marca adquiere aún más relevancia al tratarse del tenista peruano con más partidos disputados en individuales desde su debut profesional, ocurrido hace 14 años en el Perú F4 de 2012.
Los detalles
En ese listado supera por un estrecho margen a Mauricio Echazú, quien acumula 798 encuentros oficiales entre torneos profesionales y Copa Davis. Más allá de los números, Varillas es reconocido como el jugador que volvió a colocar al tenis peruano en el mapa internacional tras varios años sin grandes referentes en el circuito ATP. Su ascenso inspiró a una nueva generación encabezada por Ignacio Buse, Gonzalo Bueno y otros jóvenes talentos que hoy empiezan a consolidarse en la élite.
El inicio de una era para el tenis peruanoAunque durante varios años construyó su carrera en el circuito Challenger, el verdadero despegue de Juan Pablo Varillas llegó entre 2022 y, sobre todo, en la primera mitad de 2023. Sus resultados comenzaron a llamar la atención dentro del circuito ATP gracias a una regularidad que le permitió escalar posiciones y competir en los torneos más importantes del calendario. Uno de sus primeros grandes golpes fue en el Argentina Open de 2023, donde alcanzó las semifinales, la mejor actuación de su carrera en un ATP 250.
Ese rendimiento confirmó que podía competir de igual a igual frente a jugadores consolidados y le dio el impulso necesario para seguir creciendo en el ranking mundial. Sin embargo, el momento que terminó de catapultarlo llegó meses después en Roland Garros. Tras superar tres rondas del cuadro principal, Varillas se convirtió en el primer peruano en muchos años en instalarse en los octavos de final de un Grand Slam.
Qué dicen los expertos
Su premio fue enfrentar al serbio Novak Djokovic en la emblemática cancha Philippe Chatrier, un partido que captó la atención de todo el país y representó el regreso del tenis peruano a los grandes escenarios internacionales. Gracias a esa campaña alcanzó el puesto 60 del ranking ATP, la mejor ubicación de su carrera, y abrió el camino para una generación que hoy tiene como principales exponentes a Ignacio Buse y Gonzalo Bueno. Para muchos, el éxito que actualmente viven los jóvenes tenistas peruanos comenzó con el ejemplo y los resultados de ‘Juampi’.
Venido a menosDespués de aquella inolvidable actuación en París, Varillas no logró sostener el mismo nivel competitivo. La exigencia del circuito ATP y la pérdida de puntos importantes lo obligaron a regresar al Challenger Tour, donde ha alternado buenas presentaciones con resultados discretos. Aun así, el peruano consiguió títulos importantes para mantenerse competitivo, como los obtenidos en Santiago durante 2024 y Tigre en 2025, demostrando que seguía siendo un rival de peso en la categoría.
Su rendimiento, además, se ha visto condicionado por un problema físico que él mismo ha definido como una lesión “un poco irreversible” en el cartílago de la cadera. Esa molestia ha limitado su continuidad y lo ha obligado a dosificar esfuerzos para evitar recaídas, como ocurrió con la pausa de casi dos meses antes de reaparecer en Quito. Hoy, con 30 años, Varillas continúa luchando por recuperar el nivel que lo llevó a codearse con la élite del tenis mundial.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





