
Kate Middleton se convierte en la taquillera de Wimbledon: cobra y escanea las entradas mientras atrapa las miradas con su traje de lino azul
Kate Middleton ha reaparecido este jueves en Wimbledon con una escena ajena al protocolo habitual de la princesa de Gales: antes de ocupar su sitio institucional como patrona del torneo, ha saludado a los aficionados...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Kate Middleton ha reaparecido este jueves en Wimbledon con una escena ajena al protocolo habitual de la princesa de Gales: antes de ocupar su sitio institucional como patrona del torneo, ha saludado a los aficionados que hacían cola para entrar, ha conversado con ellos y ha colaborado en el control de accesos y el escaneo de entradas, un gesto que refuerza el vínculo personal que mantiene con el campeonato desde antes de su entrada en la familia real. La princesa de Gales ha pasado por la taquilla y los controles de acceso antes de dirigirse a la pista 18, donde ha presenciado el partido de segunda ronda entre el británico Arthur Fery y el finlandés Otto Virtanen junto a Tim Henman y Deborah Jevans, presidenta del All England Club. La aparición ha sorprendido porque su papel en el All England Club suele estar mucho más delimitado.
Como patrona del All England Lawn Tennis & Croquet Club, el organismo que organiza el campeonato, Kate Middleton es la encargada de la entrega de trofeos en una de las jornadas más señaladas del torneo, a la que acostumbra a asistir con el príncipe Guillermo y, en ocasiones, con los príncipes George y Charlotte. Kate Middleton en WimbledonEsta vez, su presencia ha arrancado lejos del palco real y del ceremonial que rodea uno de los campeonatos más importantes del calendario deportivo. A pie de calle, ha saludado, se ha hecho fotos, ha charlado con los asistentes y ha ayudado a agilizar la entrada al recinto.
Los detalles
El campeonato comenzó a principios de esta semana y la expectativa en torno a la asistencia de una de sus invitadas más fieles se mantenía desde entonces. La espera ha terminado en la mañana de este jueves, cuando la princesa ha optado por una aparición centrada en la parte menos solemne del torneo y más próxima a la experiencia de los aficionados. El gesto tiene además una carga simbólica clara dentro de su relación con Wimbledon.
En distintas ocasiones, la princesa ha explicado que su vínculo con el torneo es anterior a cualquier responsabilidad institucional y que, antes de formar parte de la realeza, esperaba fuera del recinto para conseguir entradas como cualquier otra aficionada. Sin la compañía del príncipe Guillermo ni de sus hijos, Kate Middleton ha querido subrayar esa conexión con el tenis también desde fuera de la pista central. Su presencia en la cola de acceso y en las oficinas del club proyecta una imagen menos ceremonial y más participativa de una cita que forma parte fija de su agenda anual.
Después de ese primer recorrido, la princesa se ha trasladado a la pista 18. Allí se ha sentado junto al ex número uno británico Tim Henman y junto a Deborah Jevans para seguir el encuentro de Arthur Fery ante Otto Virtanen. El ‘look’ de Kate MiddletonPara esta visita, la princesa de Gales ha elegido un traje sastre azul de lino firmado por la uruguaya Gabriela Hearst, una elección poco habitual en ella por no tratarse de una firma británica.
Qué dicen los expertos
El conjunto estaba compuesto por la blazer Stephanie, de doble botonadura, con solapas y bolsillos, y por el pantalón Vesta, de talle alto y pernera recta ancha. Bajo la americana ha llevado una camiseta blanca sencilla, en una combinación cromática rematada por el zafiro de su anillo de compromiso, heredado de la princesa Diana. El conjunto estaba pensado para una jornada veraniega en el suroeste de Londres y mantenía la línea de sastrería que suele escoger para este tipo de citas.
En los complementos, la princesa ha recuperado el bolso tote Neeson de Anya Hindmarch y unos salones marrón tostado de Ralph Lauren. En las joyas, ha prescindido de piezas del joyero real y ha optado por los pendientes Stella de Carousel Jewels, un modelo con incrustación de piedras preciosas sobre apliques de plata.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




