
La bandera de Belgrano: de su emotiva presentación en Rosario al bautismo de fuego en Salta y el nacimiento del Sol de Mayo
“El miedo solo sirve para perderlo todo”, escribió con amargura y resignación Manuel Belgrano a José de San Martín el 8 de diciembre de 1813 cuando decantaba su amargura por la derrota en la pampa de Ayohuma el 14 de...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: “El miedo solo sirve para perderlo todo”, escribió con amargura y resignación Manuel Belgrano a José de San Martín el 8 de diciembre de 1813 cuando decantaba su amargura por la derrota en la pampa de Ayohuma el 14 de noviembre. Cuando vio que todo estaba perdido, usó una de las banderas, producto de su creación, la que agitó repetidamente para que sirviese de referencia de unión a los dispersos. Con lo que quedaba de su ejército llegó al pueblo de Macha, donde había establecido su cuartel antes del combate.
Antes de continuar con la retirada, le pidió al cura Juan de Dios Araníbar esconder dos banderas, para que no cayesen en poder del enemigo. Luego continuó su marcha, y el 17 de enero del año siguiente se encontraría personalmente con San Martín en la posta de Algarrobos. Había sido por su iniciativa la creación de una escarapela por una cuestión práctica: evitar que sus soldados, muchos sin uniforme se identificasen en el campo de batalla y no se matasen entre ellos.
Los detalles
La solicitó el 13 de febrero de 1812 y el 18 el Primer Triunvirato la autorizó, y así el distintivo celeste y blanco comenzó a lucirse prendida del pecho de los combatientes. Luego la Asamblea del Año XIII aprobó el 12 de marzo de ese año el Escudo Nacional. Dos meses después el mismo cuerpo sancionaba por aclamación la letra del Himno, fruto de la inspiración de una noche sin dormir de Vicente López y Planes.
La bandera era, de los símbolos patrios, la asignatura pendiente. Envalentonado por la aprobación de la escarapela, Belgrano se animó a darle forma a una enseña, cosida por la vecina María Catalina Echevarría de Vidal, una mujer de 29 años hermana de Vicente Echevarría, un abogado amigo de Belgrano. La mujer había sido criada por una familia que tenía un almacén de ramos generales en Rosario, y de ahí obtuvo las telas.
Esa bandera, Belgrano la hizo jurar a sus soldados frente a las baterías a orillas del río Paraná el 27 de febrero de 1812. La izó por primera vez el vecino Cosme Maciel. Al conocer la noticia, el Primer Triunvirato, especialmente a Bernardino Rivadavia, no le gustó nada.
Qué dicen los expertos
Es que entonces se contaba con el auxilio de Gran Bretaña para lograr el retiro de las tropas portuguesas de la Banda Oriental, con la condición de no generar más tensiones con España, aliada entonces de los ingleses. No era el momento oportuno para tener bandera propia. Rivadavia le pidió a Belgrano que la escondiese.
Pero como las comunicaciones demoraban semanas o meses en llegar, el 25 de mayo Belgrano, aprovechando el segundo aniversario de la Revolución de Mayo, la había hecho bendecir en Jujuy por el cura Juan Ignacio Gorriti. El militar había sido enviado a esa zona para hacerse cargo del Ejército del Norte. Belgrano mandó hacer una a la que hizo pintar las armas de la Asamblea General Constituyente, y que donó al cabildo local.
Luego, le respondió al gobierno que destruiría la enseña. Pero los vientos políticos estarían a su favor. El 8 de octubre de 1812 por obra de la Logia Lautaro y de la Sociedad Patriótica cayó el gobierno y asumió el Segundo Triunvirato, que dio un nuevo impulso al movimiento independentista.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




