
La dopamina en el consumo digital y la pista que revela qué busca el cerebro realmente
En una entrevista exclusiva con Marina Ortolani, psiquiatra, durante la edición de los viernes de Infobae a las Nueve, se indagó sobre cómo los sitios de dopamina están modificando los mecanismos de recompensa cerebral...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. En una entrevista exclusiva con Marina Ortolani, psiquiatra, durante la edición de los viernes de Infobae a las Nueve, se indagó sobre cómo los sitios de dopamina están modificando los mecanismos de recompensa cerebral y fomentando nuevas formas de consumo compulsivo en entornos digitales. Durante la charla con el equipo de Infobae a las Nueve, integrado por Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, Ortolani abordó el auge de las plataformas que simulan la experiencia de compra sin gasto real. “Esto es un hackeo conductual”, sostuvo, al referirse a los dopamine sites y su capacidad para activar los circuitos de recompensa sin que ocurra la adquisición efectiva de un producto.
Las plataformas digitales y el nuevo circuito de recompensa“Estamos viendo un consumo excesivo compulsivo en todas las esferas de nuestra vida. Tanto así que pareciera que el consumo es un poco el objetivo de nuestra existencia”, expresó Ortolani al analizar la lógica detrás de los sitios que ofrecen experiencias de compra simulada. La psiquiatra destacó que la accesibilidad permanente y la gratuidad de estos estímulos representan “un factor de riesgo que ya conocemos para lo que son las conductas adictivas”.
Los detalles
El panel aportó ejemplos cotidianos: “Siete de cada diez personas en plataformas de compra argentinas y de afuera meten cosas en el carrito que quedan en el carrito, no termina la compra”, detalló Schapiro. Este fenómeno se replica a escala global y se potencia en el entorno móvil: “Hay un 80 % de consumo más en el celular que en la computadora”, agregó. Ortolani explicó que la eficacia de estos sitios radica en la anticipación del placer, más que en la obtención del objeto.
“La dopamina se libera mucho más cuando uno predice la recompensa que cuando uno recibe la recompensa. Es mucho más alto ese subidón cuando yo predigo ‘me voy a comprar esto’, en esa previa”. Así, la expectativa se transforma en el verdadero estímulo.
Dopamina, adicción digital y el agotamiento del placer inmediatoConsultada sobre los efectos de esta hiperestimulación, Ortolani remarcó: “Paradójicamente, estuve buscando la felicidad inmediata y cada vez estoy más infeliz”. Citó a la especialista Anna Lembke y su investigación sobre el agotamiento del sistema dopaminérgico: “Cuando nosotros tenemos un estímulo intermitente de dopamina y de placer inmediato, ese sistema se agota. El mismo balance de estimulación del placer está muy unido al sistema de dolor”.
Qué dicen los expertos
El consumo digital, según Ortolani, explota la biología humana diseñada para la escasez. “Estamos actualmente en una realidad que colisiona con una abundancia de estímulos placenteros. Hay un sistema dopaminérgico que está por una razón: en un mundo de escasez, uno necesita identificar mecanismos de recompensa para sobrevivir.
En un mundo de sobreabundancia esto es un aliciente, una forma de evitar mecanismos de displacer”. La psiquiatra advirtió sobre la dificultad para sostener el bienestar en este contexto: “Cuando baja ese subidón, hay un bajoncito que se compensa con buscar otro subidón. La oferta genera más demanda”.
El ciclo se retroalimenta y conduce al acostumbramiento: “Llega un momento que las cosas que llegan a tu casa ni las abrís. Ya no hay expectativa ni real valoración de lo que se consigue”. Alternativas al consumo compulsivo y el rol del ocioFrente a la consulta de cómo equilibrar el sistema y evitar la trampa del placer inmediato, Ortolani propuso: “Hay que empezar a entrenarnos en bancarnos el displacer.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





