
La economía de las experiencias redefine el consumo: por qué cada vez se paga más por vivir algo que por tener un objeto
Una entrada para la categoría más exclusiva de un partido del Mundial puede costar hasta 8.680 dólares. Hace apenas tres décadas, un ticket equivalente, ajustado a valores actuales, rondaba los mil dólares. El dato...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Una entrada para la categoría más exclusiva de un partido del Mundial puede costar hasta 8. Hace apenas tres décadas, un ticket equivalente, ajustado a valores actuales, rondaba los mil dólares. El dato sirvió como punto de partida para una columna de Rosendo Grobo en Infobae a la Tarde, que utilizó el fútbol para explicar un fenómeno que atraviesa la economía global: cada vez más personas están dispuestas a pagar por vivir una experiencia irrepetible antes que por comprar un bien material.
Para profundizar esa transformación, el programa recibió al gestor cultural Enrique Avogadro, quien explicó que el cambio no se limita al entretenimiento, sino que alcanza al turismo, la gastronomía, la cultura e incluso la forma en que las empresas generan valor. La idea tiene un respaldo teórico de larga data. En 1998, los consultores Joseph Pine y James Gilmore acuñaron el concepto de economía de las experiencias en un artículo publicado por Harvard Business Review.
Los detalles
Allí planteaban que las economías evolucionan desde las materias primas hacia los bienes, luego los servicios y, finalmente, las experiencias, porque “en cada paso el valor se vuelve más personal y más difícil de copiar”. Grobo llevó esa teoría a una escena cotidiana. “Hace unas décadas una familia compraba harina, huevos y azúcar y hacía la torta de cumpleaños en casa.
Después apareció la premezcla, más tarde la torta encargada a una panadería y hoy directamente se contrata un salón que organiza toda la fiesta. Pasamos de pagar por una materia prima, a pagar por un producto, después por un servicio y finalmente por una experiencia”. Ese recorrido ayuda a explicar por qué el recuerdo terminó convirtiéndose en uno de los activos más valiosos del consumo moderno.
La pandemia aceleró todavía más esa tendencia: cuando viajar, asistir a un recital o reunirse con otras personas dejó de ser posible, las experiencias adquirieron un valor que antes muchas veces pasaba inadvertido. Una tendencia que también se consolida en ArgentinaLejos de ser un fenómeno exclusivo de las economías desarrolladas, el cambio también se refleja en Argentina. Durante la columna, Grobo citó un relevamiento de Focus Market que muestra que muchos menores de 30 años reducen gastos cotidianos para seguir destinando dinero a recitales, espectáculos y salidas.
Qué dicen los expertos
“Se ajusta el almuerzo, no la experiencia”, resumió al explicar que, para buena parte de los jóvenes, pagar una entrada para un show sigue siendo una prioridad incluso en un contexto de restricciones económicas. Ese comportamiento responde a una lógica conocida como treatonomics (economía de los gustitos), que describe la decisión de resignar consumos habituales para preservar aquellos pequeños gustos o momentos considerados emocionalmente irremplazables. El crecimiento de esa demanda también modificó la industria del entretenimiento.
La expansión de Live Nation en Argentina, con adquisiciones como DF Entertainment y Dale Play, además de acuerdos para operar algunos de los principales escenarios del país, refleja un negocio que no deja de ganar escala. Una oportunidad para exportar culturaPara Avogadro, detrás de esa transformación existe una oportunidad estratégica para Argentina. “Nuestra capacidad de contar historias únicas es lo que nos diferencia.
Si a esa capacidad le montamos experiencia encima, es decir, la podemos monetizar, ahí el juego empieza a cambiar”, sostuvo. A su entender, la riqueza cultural de América Latina representa una ventaja competitiva difícil de replicar. “Me gusta pensar a América Latina como el pulmón cultural y creativo del mundo”, afirmó, antes de destacar el crecimiento sostenido de la industria de la música en vivo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





