
La empresa estatal china que estuvo a punto de tener el poder de cortarle la luz a todos los chilenos
Hace unas semanas, el medio Bloomberg confirmó que la estatal China Southern Power Grid, después de silenciosas negociaciones que se prolongaron por dos años, desistió de adquirir el 100% de la empresa Transelec, la...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Hace unas semanas, el medio Bloomberg confirmó que la estatal China Southern Power Grid, después de silenciosas negociaciones que se prolongaron por dos años, desistió de adquirir el 100% de la empresa Transelec, la mayor transmisora de energía eléctrica con más de 10. 000 kilómetros de líneas de alta tensión a lo largo de todo Chile, noticia que pasó bastante desapercibida en los medios locales. China Southern Power entró a la propiedad de Transelec en 2018, al comprar la participación del 28% de Brookfield por USD 1.
El resto de la propiedad -un 72%-, pertenece a tres fondos de pensiones canadienses, y aunque las tratativas entre ambas partes iban por buen camino al menos hasta septiembre del año pasado, y solo faltaba superar asuntos corporativos y regulatorios, discrepancias insalvables sobre la valoración financiera del activo y la estructura final del negocio, con un costo superior a los USD 4. 000 millones, terminaron por echar tierra a las negociaciones. La operación iba en línea con la expansión de empresas chinas en el sector eléctrico en Chile, puesto que otra estatal asiática, la State Grid Corp.
Los detalles
of China, ya controla la Compañía General de Electricidad (CGE) -la distribuidora de energía eléctrica más grande de Chile adquirida en 2021- y Chilquinta Energía, mientras que China Southern Power, amén de su participación en Transelec, también ha consolidado operaciones en la región, incluyendo la compra de activos de Enel en Perú por cerca de USD 3. Cabe señalar que Transelec es clave, sobre todo, en la integración de energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), pues su infraestructura conecta los centros de generación con los distribuidores, facilitando la expansión de proyectos eólicos y solares en el norte y centro de Chile. Su adquisición por parte de la China Southern Power, sumado al control de la State Grid Corp.
of China sobre CGE y Chilquinta, significaba que el Estado chino pasaría a dominar la columna vertebral de la transmisión de alta tensión, con el poder de poner un dedo en el interruptor y cortarle la luz a todo Chile. “El Estado chino se está adueñando de nuestros recursos”La noticia del fin de las negociaciones fue recibida con alivio en Chile, al menos por los pocos parlamentarios que estaba interesados en el tema. Uno de ellos es el diputado independiente Jaime Naranjo, quien ya en el año 2000, cuando la State Grid acordó la compra de CGE, expresó su inquietud ante el avance de empresas estatales chinas en sectores estratégicos como la energía y la infraestructura crítica.
Por esos días, Naranjo junto a otros diputados presentó un proyecto de ley para establecer una regla formal de habilitación cuando un Estado extranjero adquiera la propiedad de compañías privadas que se puedan considerar indispensables para el funcionamiento de la población, iniciativa que no llegó a buen puerto. Según el parlamentario, el hecho de que China Southern Power Grid haya desistido de la compra de Transelec es “una señal más de que las empresas estatales chinas están evaluando muy profundamente sus operaciones, porque están percibiendo que en los países están viendo que detrás de ellas está el Estado chino y no quieren quedar subordinados al imperialismo asiático. Y no descarto que también hayan existido presiones de EEUU”.
Qué dicen los expertos
-¿Cuáles eran los riesgos para el país de haber prosperado las negociaciones? “Lo más grave del actuar del imperialismo chino es que detrás de cada empresa no están capitales privados sino el Estado chino, y cada día este se está apoderando de recursos naturales, de la infraestructura y en general de la economía del país. Aún en nuestro país no hay clara conciencia de ello y lo mas grave que muchos políticos actúan subordinados a ella como verdaderos empleados".
- ¿Hasta dónde llega hoy la influencia china en Chile? “La influencia china cada día es mayor en nuestro país a través de las invitaciones, viajes y donaciones que realizan y que han penetrado gravemente el Congreso. Muy pocos se atreven a cuestionar al Estado chino.
Los parlamentarios de derecha cuestionan los DD. HH en Cuba y Venezuela, pero jamás en China donde no existe ningún tipo de libertad. Por otro lado, las instituciones empresariales y educativas también han sido tentadas, especialmente el sector empresarial exportador.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





