
La joven que se aferró a Dios para abandonar OnlyFans: “Para trabajar en esa plataforma hay que congelar el corazón y el alma”
Hace menos de un mes Natalia Cabrera decidió dar un vuelco en su vida. Borró casi todas las fotos que tenía en su cuenta de Instagram de más de 300 mil seguidores y anunció en un video de Youtube que dejaba de hacer...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Hace menos de un mes Natalia Cabrera decidió dar un vuelco en su vida. Borró casi todas las fotos que tenía en su cuenta de Instagram de más de 300 mil seguidores y anunció en un video de Youtube que dejaba de hacer contenido para OnlyFans. Su clip en Instagram tuvo más de 57 mil likes.
“Para trabajar en esa plataforma tenés que congelar tu corazón y tu alma”, sostiene en diálogo con Infobae. Todo empezó un par de meses antes de la pandemia. Natalia tenía 19 años, una pareja y una nena de 2 años.
Los detalles
“Vivíamos de un emprendimiento de lencería, pero todo nos costaba mucho. Primero entregaba todo yo, hasta que aprendí a hacer los envíos por correo”, recuerda la joven. El cimbronazo de la pandemia de coronavirusEntonces, las restricciones por el coronavirus arruinaron el emprendimiento de Natalia.
Es el momento en el que se da el boom de venta de contenidos sexuales a través de OnlyFans. “Mi pareja me lo propuso y yo lo vi en ese momento como algo que no me traía muchos problemas - explica Cabrera-. Era vender las mismas imágenes en bikini o ropa interior que subía a mi cuenta de Instagram.
”Natalia empezó con ese pack de tres fotos. Luego fueron otros pack pero de imágenes desnuda. “Una cosa te va llevando a la otra y en ese momento yo creía que lo hacía por la plata”, explica Cabrera que es conocida en las redes sociales como Tía Nat.
Qué dicen los expertos
Natalia siguió subiendo niveles dentro de OnlyFans. Después fueron videos, videollamadas y hasta un par de encuentros presenciales con clientes. También hizo colaboraciones con actores porno para clips que publicó en su cuenta.
“En un primer momento yo me sentía como agrandada. Sentía que era Moria Casán y que muchos hombres pagaban por ver mis fotos o videos”, admite Cabrera. Natalia reflexiona cómo fue que llegó a vender contenido porno.
“Yo era medio un bardo desde los 13 años. Siempre me hacía la linda y se me acercaban los hombres, pero sólo para tener sexo. Y yo lo que buscaba era cariño, pero no lograba encontrarlo”, cuenta la chica.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





