
La ONU y la OPS alertan que la emergencia sanitaria en Venezuela entró en una fase crítica tras los terremotos
La demanda de asistencia humanitaria aumentó en las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, mientras la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado para recaudar...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La demanda de asistencia humanitaria aumentó en las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, mientras la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado para recaudar cerca de 300 millones de dólares destinados a asistir a 1,3 millones de personas y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la emergencia sanitaria “está lejos de haber terminado”. En el estado de La Guaira, donde se concentró la mayor parte de la destrucción, miles de personas acudieron a cocinas móviles, clínicas temporales y hospitales de campaña instalados por organizaciones no gubernamentales y agencias internacionales. La asistencia alcanza tanto a quienes perdieron sus viviendas como a personas que, pese a conservar sus hogares, necesitan atención médica o medicamentos.
El jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, explicó que las necesidades de la población cambiaron con el paso de las semanas. “Está claro en los lugares donde se encuentran los desplazados que, especialmente después de dos semanas, la gente llega porque no pudo recibir otros tratamientos. Ya no llegan solo con fracturas, llegan con esas necesidades de salud de largo plazo.
Los detalles
Es vital que estemos allí para ellos”, afirmó. Los equipos médicos que trabajan en la comunidad de Catia La Mar reportaron un aumento de enfermedades cutáneas, casos de diarrea y solicitudes de medicamentos para tratar enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Los profesionales atribuyen parte de estos problemas al hacinamiento y a las deficientes condiciones de acceso al agua potable y al saneamiento, dificultades que ya afectaban a numerosas comunidades antes de los terremotos.
Irma Echarri, de 67 años, acudió a una unidad médica móvil con las cajas vacías de las gotas para los ojos y del analgésico que utiliza habitualmente con la esperanza de recibir nuevos medicamentos. También buscó atención por un dolor persistente en la nariz que apareció después de los sismos. Me duele porque me duele”, expresó mientras esperaba atención médica.
Aunque su vivienda no sufrió daños, muchos de sus vecinos permanecen en refugios temporales o pasan las noches al aire libre. Según cifras oficiales, los terremotos provocaron el colapso de 190 edificios y daños en otros 856. El Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez estimó que cerca de 18.
Qué dicen los expertos
000 personas quedaron sin vivienda. Los desplazados ocupan escuelas, plazas, parques, aceras y otros espacios públicos mientras continúan las tareas de asistencia. De acuerdo con la última actualización oficial difundida el jueves, los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, dejaron hasta el momento 3.
740 heridos y más de 17. 900 personas sin hogar. Entre los desplazados también se encuentra Zulbey Reyes, de 41 años, quien perdió su empleo como niñera tras el desastre.
La mujer acudió a una clínica administrada por la organización venezolana Paluz junto con el Comité Internacional de Rescate debido a un fuerte dolor en el pecho. “Pensé que era mi corazón el que estaba enfermo. Pero es un nervio que se inflamó después de los gritos de aquel día”, relató tras recibir atención médica y medicamentos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




