
La otra final del Mundial se jugará en el palco: Trump compartirá asiento con varios de los dirigentes con los que mantiene abiertos sus mayores desencuentros
Mientras España y Argentina se disputan este domingo el título de campeones del mundo sobre el césped del estadio MetLife de Nueva Jersey, otra imagen concentrará buena parte de la atención lejos del balón. En la grada...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Mientras España y Argentina se disputan este domingo el título de campeones del mundo sobre el césped del estadio MetLife de Nueva Jersey, otra imagen concentrará buena parte de la atención lejos del balón. En la grada de autoridades coincidirán algunos de los principales protagonistas de la política internacional en un momento especialmente delicado para las relaciones entre varios de sus países. Donald Trump ejercerá de anfitrión de una final en la que compartirá palco con dirigentes con los que mantiene abiertos importantes desacuerdos diplomáticos, comerciales e ideológicos, convirtiendo el encuentro en un reflejo de las tensiones que atraviesan el escenario internacional.
Después de 38 días de competición y 103 partidos, el Mundial de 2026 llega a su desenlace con un cartel de lujo tanto dentro como fuera del terreno de juego. Al presidente de Estados Unidos le acompañarán el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el primer ministro canadiense, Mark Carney; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani; el presidente de la FIFA, Gianni Infantino; y, previsiblemente, los reyes Felipe VI y Letizia, cuya asistencia fue anunciada por el propio monarca durante su viaje a Guadalajara (México) para presenciar el encuentro de la fase de grupos entre España y Uruguay. La fotografía será especialmente llamativa porque reunirá a dirigentes enfrentados por cuestiones tan diversas como la política de defensa, la guerra comercial impulsada por Washington, la inmigración o el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Los detalles
Paradójicamente, el único gran ausente entre los líderes políticos será el presidente del país que aspira a conquistar el título junto a España. Javier Milei ha decidido no viajar a Nueva Jersey por superstición. El mandatario argentino sostiene que mantener la misma rutina que ha seguido durante todo el campeonato forma parte de la “cábala” que ha acompañado a la selección hasta la final.
Él mismo ha contado que durante el partido frente a Suiza se quitó una chaqueta porque tenía calor, momento en el que Argentina recibió un gol. Se la volvió a poner inmediatamente y asegura que desde entonces no ha vuelto a quitársela durante ningún partido. Trump reúne en el palco a varios de sus principales frentes abiertosEl principal foco de atención estará puesto en Donald Trump.
El presidente estadounidense no ha asistido a ninguno de los partidos del Mundial, aunque asegura haber seguido algunos encuentros por televisión, y ha reservado su presencia para la final del campeonato organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá. A su alrededor se sentarán varios de los dirigentes con los que mantiene algunos de sus principales conflictos políticos. Uno de ellos será Pedro Sánchez.
Qué dicen los expertos
Ambos coincidirán por primera vez después de meses de desencuentros que han deteriorado las relaciones entre Washington y Madrid. El principal motivo de fricción ha sido la negativa del Gobierno español a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB y la decisión de impedir que Estados Unidos utilizara las bases militares conjuntas situadas en España para operaciones relacionadas con la guerra de Irán. Trump ha convertido esas discrepancias en una constante de sus intervenciones públicas.
El pasado octubre aseguró que España “debería ser reprendida por la OTAN”, la definió como “un socio terrible y desleal” e incluso pidió al secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, que expulsara al país de la organización. Las críticas continuaron meses después. En marzo calificó a España como una nación “perdedora” y ordenó a su equipo que cortara todo el comercio bilateral.
Hace apenas diez días volvió a endurecer el tono con uno de los ataques más duros dirigidos hasta ahora contra el Ejecutivo español. “España es una causa perdida. No queremos hacer ningún negocio comercial con España de ahora en adelante.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




