
La RAE niega que el castellano fuera impuesto por los colonizadores y respalda a RTVE
Madrid, 1 jul (EFE).- La Real Academia Española (RAE) ha respaldado a la serie de La 2 de RTVE 'La gran aventura de la lengua española', presentada por Iñaki Gabilondo, tras la petición de retirada formulada por Junts y...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: - La Real Academia Española (RAE) ha respaldado a la serie de La 2 de RTVE 'La gran aventura de la lengua española', presentada por Iñaki Gabilondo, tras la petición de retirada formulada por Junts y ha negado que la expansión de la lengua española en América fuera consecuencia de la imposición de los colonizadores españoles. "Los datos históricos no son opinables, sino bien probados", señala la institución en una nota informativa difundida en su página web, en la que detalla esos datos que apoyan la idea de que esa expansión fue "un largo proceso de varios siglos que concluyeron con más efectividad las nuevas repúblicas después de las independencias". La Academia responde así tras las críticas en redes sociales y las formuladas por Junts -a través del Consejo de administración de RTVE y de varias preguntas en el Senado- a una frase en concreto de la serie, en la que Gabilondo afirmaba que "ni las lenguas peninsulares amenazaron al castellano, ni el castellano amenazó a las lenguas peninsulares ni a las americanas".
Una frase suelta, en una serie de ocho capítulos, que "es necesario comprender en el contexto del capítulo en el que aparece", subraya la institución que dirige Santiago Muñoz Machado, autor de la obra 'Hablamos la misma lengua' (Crítica), que mereció el Premio Nacional de Historia de España de 2018 y en la que se recogen los datos que menciona y sus fuentes históricas. De este modo, la RAE indica que la monarquía española se preocupó, desde los primeros años del "descubrimiento", por que los indios fueran adoctrinados, a ser posible, en castellano, pero "este fue un propósito de realización imposible". "Actuar sobre poblaciones dispersas para enseñarles una nueva lengua era un empeño quimérico para los encomenderos y para los misioneros.
Los detalles
No había maestros bastantes para enseñar a una multitud, una buena parte de la cual nunca quedó sometida al dominio de los españoles". Ante esa dificultad, prosigue, muchas leyes flexibilizaron esa obligación y los predicadores "tomaron la iniciativa de aprender las lenguas amerindias", lo que derivó en una "prodigiosa labor de conservación de las lenguas originarias, ninguna de ellas escrita, para las que elaboran vocabularios y gramáticas". Tras enumerar una serie de trabajos desarrollados por estos misioneros sobre lenguas amerindias -un recuento que recoge Robert Ricard en 'La conquista espiritual de México'-, la RAE subraya que "la lengua de la predicación fue esencialmente la propia de los pueblos a los que se dirigían los predicadores".
Y asegura que los representantes del gobierno de la monarquía dejaron la comunicación con los indígenas, principalmente, en manos de las órdenes religiosas. "Los monarcas españoles no olvidaron nunca la conveniencia de que se enseñara castellano a los indígenas, pero se abstuvieron siempre de imponerlo". La RAE menciona a continuación una cédula real de 1770 que instaba a que "se destierren sus diferentes idiomas de que se usa en aquellos dominios, y sólo se hable en castellano”, como reacción a una pastoral del arzobispo de México, del 6 de octubre de 1769, en la que lamentaba que "en dos siglos y medio de hecha la Conquista de este Reino, estamos aún llorando y sintiendo que, como si fuéramos el mismo conquistador esclarecido Hernán Cortés, necesitamos intérpretes de las lenguas e idiomas de los naturales, y aún en más número que al principio".
No obstante, agrega, ese cambio de criterio de la monarquía también fue "de ejecución imposible", debido a la falta de medios y a que estaban a punto de generarse las insurgencias que darían lugar a la independencia de los diferentes territorios. Según la RAE, los nuevos gobiernos republicanos "iniciaron un proceso de castellanización muy intenso y muy eficaz". Lo achaca a que convirtieron el castellano en la lengua de la nación y a que la impusieron no sólo a los indios que estaban próximos a las ciudades creadas en el tiempo de los virreinatos, sino también a los que llamaban "bravos" o "no domesticados", que habían vivido separados de las comunidades y pueblos de indios creados durante la etapa de la gobernación española".
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





