
Lamine Yamal cambia el ánimo de la Roja
Mundial de FútbolAnálisisiExposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial de FútbolAnálisisiExposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersosLamine Yamal cambia el ánimo de la RojaLa selección recuperó el juego rápido, a uno o dos toques, y a partir de la velocidad dio mucho ritmo al partido sin perder la agresividad en la presiónLamine Yamal durante el partido contra Arabia Saudí. Alejandro RuesgaRamon Besa21 jun 2026 - 20:46CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceHay jugadores que resuelven un partido, se cuentan también los que cambian a un equipo y son unos pocos los que son capaces de marcar, jugar y condicionar el fútbol propio y ajeno como pasa con Lamine.
La confianza, el descaro y la ambición del delantero azulgrana le sentaron de maravilla a la selección española ante Arabia Saudí después del gatillazo contra Cabo Verde. La esterilidad mundialista se acabó al cabo de 299 minutos con un gol oportunista de Lamine, llegador al segundo palo para embocar el centro de Oyarzabal, intercambiadas las posiciones de ambos jugadores para el bien de España. La movilidad de los delanteros confundió al rival y destapó a la Roja después de un muy buen rato de cruzar pelotas que no encontraron a un ariete rematador en el área de Al Owais.
Los detalles
Abierto el marcador, Oyarzabal marcó dos tantos más en un abrir y cerrar de ojos, de manera que a la media hora ya se daba el partido por cerrado, la clasificación por asegurada, se reanudaban las cuentas sobre los cruces que más le convienen al equipo y se debatía sobre la necesidad de reservar energías para enfrentarse en la última jornada de la fase de grupos a Uruguay. Había regresado el optimismo después de unas jornadas de pesimismo alrededor del campeón de la Eurocopa. Los cambios del seleccionador funcionaron estupendamente porque el equipo contó con un extremo como Lamine, empujado por el lateral Porro; abrió el campo por la izquierda con Baena y la altura de los volantes favoreció la mecánica de juego: Pedri se relacionó muy bien con Olmo y mejor con Rodri.
La selección recuperó el juego rápido, a uno o dos toques, y a partir de la velocidad dio mucho ritmo al partido, sin perder la agresividad en la presión facilitada por los intentos de salida de Arabia Saudí. El juego era muy alegre y el equipo se liberó muy pronto, desde el gol de Lamine, que se presentó con una jugada fantástica por cómo aguantó y venció a su marcador, eliminó las dos ayudas defensivas y puso la pelota en el punto de penalti ante el asombro de la zaga de tres centrales dispuesta por Georgos Donis.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





