Lamine Yamal: Ni permiso ni perdón
Lamine Yamal: Ni permiso ni perdónLas estrellas del MundialAl jugador con más talento de España nadie le estaba esperandoLamine Yamal tiene la oportunidad de ganar un Mundial con solo 19 años y convertido en uno de los...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Lamine Yamal: Ni permiso ni perdónLas estrellas del MundialAl jugador con más talento de España nadie le estaba esperandoLamine Yamal tiene la oportunidad de ganar un Mundial con solo 19 años y convertido en uno de los líderes de la selección españolaGetty Images via Carlos Zanón 19/07/2026 06:00 Esto es solo fútbol, pero suficiente porque el fútbol es todo. Es política, sociología y economía. Explica una sociedad, la anestesia, la une y divide, nos impele a meter los brazos en la basura y encontrar el espejito de la bruja, aquel que nos dice que somos los más guapos, estúpidos y generosos, pero, al mismo tiempo, que hay otros igual de guapos, estúpidos y generosos.
Y también, llegado el caso, racistas, irresponsables y crueles. La pertenencia a un club, a una selección, en estos días nos define, nos integra, nos evita contestar a preguntas sin respuesta, nos coloca en rituales y calendarios atados a la curiosidad, al asombro del juego como lección de vida, su espectacularización. Aunque lo deseemos, Lamine Yamal no explica nada de nosotros –como tampoco lo hizo Maradona, ese otro ovni–.
Los detalles
Cruyff, Puyol, Iniesta, también Messi, sí que lo hicieron. Movimientos, anhelos y valores de una sociedad, la catalana en este caso o la española si ampliamos el zoom. Pero cuando ves por la calle a tanta criatura con su camiseta, el 19 o el 10, albergas la esperanza de que cuando se retire, sí que haya movido algo delante de nuestras miradas.
Que no solo –como ahora– hayamos disfrazado el racismo de clasismo. En la corta vida del delantero hay muchas historias hermosas de amor, amistad, complicidad, ayudas, individuales y colectivas, pero, de momento, el mensaje –mezquino y lúcido– es que solo el éxito integra a los pobres, a los que vienen de sitios, barrios, padres, pobres, si no eres blanco. Los mismos que no alquilarían un piso al Lamine antes de Lamine, ahora le vitorean, esperan que les dé este domingo la gloria.
Los mismos que no alquilarían un piso al Lamine antes de Lamine, ahora le vitoreanA Lamine todo esto parece no importarle. Dicen que es mejor disculparse que pedir permiso. Parece que ninguna de las dos opciones entra en sus planes.
Qué dicen los expertos
Lamine es inevitable. Nadie había previsto que fuera así, nadie le esperaba, esto debería ser de otra manera. Pero a él no le importa lo más mínimo lo que tú, yo o el talibán de turno piense sobre él.
Se irá de la fiesta antes de que decidan echarlo. Una fiesta a la que ha ido de paso, entre una cosa y otra, porque esto no va de caer bien a los amos sino de no decepcionar a los chavales, en el barrio. Lamine es un regalo –también una pieza de caza mayor– y , sobre todo, una oportunidad como sociedadLamine tiene desde niño un don con la pelota, con el desparpajo, con procesar ese juego llamado fútbol.
Es una historia esta que no siempre acaba con el protagonista disputando a los 19 años una final de un Mundial en Nueva York.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




