
Las perlitas de la insólita carrera de autos Lego antes del GP de Gran Bretaña de F1: la maniobra de Colapinto y un ganador inesperado
Fernando Alonso ganó en Silverstone una carrera previa al Gran Premio de Gran Bretaña que la Fórmula 1 había planteado como desfile, pero que terminó convertida en una competencia entre los 22 pilotos a bordo de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Fernando Alonso ganó en Silverstone una carrera previa al Gran Premio de Gran Bretaña que la Fórmula 1 había planteado como desfile, pero que terminó convertida en una competencia entre los 22 pilotos a bordo de minicoches eléctricos de Lego capaces de llegar a 29 km/h, en una escena que volvió a colocar al show fuera de pista entre los momentos más comentados del fin de semana. Detrás de la exhibición hubo también un despliegue técnico: Lego construyó 22 vehículos individuales, uno para cada piloto, con más de 28. 300 piezas por unidad y un trabajo total de 6.
400 horas en su planta de Kladno, en la República Checa. La secuencia cambió de tono apenas alguno aceleró más de la cuenta. Lo que había empezado como una vuelta de saludo al público derivó en una carrera improvisada, con adelantamientos, contactos y una búsqueda abierta de posiciones entre pilotos acostumbrados a competir incluso cuando no hay puntos en juego.
Los detalles
El momento más insólito llegó cuando un grupo intentó recortar camino por la leca para ganar metros. La maniobra terminó mal: varios minicoches quedaron enterrados en la grava y algunos pilotos, entre ellos Franco Colapinto, quedaron varados mientras el resto seguía hacia la meta entre las risas del público y de los propios protagonistas. La exhibición fue una evolución del desfile realizado en el Gran Premio de Miami de 2025, cuando los pilotos habían recorrido el circuito en 10 autos de Lego a escala real compartidos por compañeros de equipo.
Aquella experiencia terminó con choques y ladrillos despedidos, y empujó a la compañía a rediseñar la propuesta para Silverstone. Esta vez, cada piloto tuvo su propio kart. Los vehículos se montaron sobre un chasis de acero y fueron equipados con motores eléctricos, parachoques de plástico y barras antivuelco, además de reproducir colores, diseños y patrocinadores de las escuderías de la F1.
Según Lego, el proyecto fue desarrollado por un equipo de 20 diseñadores, ingenieros y constructores. Jonathan Jurion, diseñador sénior de la compañía, explicó: “Analizamos cómo disfrutaron los pilotos del desfile y también las reacciones de los aficionados. Esta vez incorporamos barras antivuelco, guardabarros y parachoques para evitar que salieran despedidos tantos ladrillos y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad de los pilotos”.
Qué dicen los expertos
La respuesta directa a la escena que dominó la previa es simple: no fue solo un acto promocional. Fue una carrera informal entre los 22 pilotos de la F1, cada uno en su propio minicohe de Lego, con maniobras defensivas, intentos de sobrepaso y una llegada que terminó con Alonso por delante de Valtteri Bottas y Esteban Ocon. Los pilotos que evitaron la trampa de la leca fueron Alonso, Bottas y Ocon, que quedaron al frente en los metros finales.
Ninguno aflojó, y el español defendió la punta como si estuviera en la última vuelta de la carrera principal. Alonso incluso llegó a sacar una mano fuera del habitáculo para intentar frenar el avance de sus rivales, en una maniobra que provocó la reacción inmediata de las tribunas. El bicampeón cruzó primero la meta y se quedó con la victoria en la carrera más insólita de la jornada, con bromas posteriores sobre una eventual revisión de los comisarios por sus movimientos defensivos.
La puesta en escena incluyó también al presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Mohammed Ben Sulayem, y al director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, que se subieron a los pequeños vehículos y participaron del espectáculo previo al Gran Premio de Gran Bretaña. El objetivo era ofrecer una activación distinta antes de la competencia oficial. La reacción de los pilotos llevó el plan un paso más allá: lo que debía ser un paseo terminó como una carrera con toques, atajos fallidos y una victoria de Fernando Alonso, que pena con el Aston Martin de verdad en la F1, pero se llevó una sonrisa en competencia de karts construidos con ladrillos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





