
Le amputaron una pierna por un cáncer y corrió 5.373 km para que otros pudieran salvarse: Terry Fox y la Maratón de la Esperanza
Para fines de 1976 Terrance “Terry” Stanley Fox tenía 18 años, un presente estudiantil brillante y era un deportista destacado al que todos auguraban un futuro brillante. Eso comenzó a cambiar el 12 de noviembre de 1976...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Para fines de 1976 Terrance “Terry” Stanley Fox tenía 18 años, un presente estudiantil brillante y era un deportista destacado al que todos auguraban un futuro brillante. Eso comenzó a cambiar el 12 de noviembre de 1976 cuando por una distracción chocó con la parte trasera de una camioneta cuando volvía a su casa desde la universidad. El golpe fue fuerte y el auto quedó inservible, pero Terry – como todos lo llamaban - sufrió apenas una herida en la rodilla derecha, a la que no le dio importancia.
Se recuperó rápido y pudo terminar de jugar el campeonato de basquetbol de ese año, aunque sentía dolores que fueron acrecentándose hasta hacerse casi insoportables. Ese fue el primer golpe, pero vendrían más. El segundo impacto fue brutal: luego de los estudios de rigor, los médicos del Royal Columbian Hospital de Canadá le dijeron que los dolores no se debían a la herida causada por el accidente, sino que padecía de un osteosarcoma, una variante de cáncer que suele surgir cerca de las rodillas.
Los detalles
Además, la enfermedad estaba avanzada y la única solución para evitar siguiera expandiéndose era amputarle la pierna quince centímetros por encima de la rodilla y después someterse a un largo tratamiento de quimioterapia. Eso le daría un 50% de posibilidades de sobrevivir. Le dijeron, además, que no había tiempo que perder, de modo que programaron la operación para pocos días después, el 9 de marzo de 1977.
Joven y fuerte como era, 15 días después, Terry no solo caminaba con su pierna ortopédica, sino que incluso se animaba a tirar la pelota al aro con su padre. Vinieron después 16 meses de quimioterapia en la British Columbia Cancer Control Agency de Vancouver, donde compartió el tratamiento con otros pacientes y vio como algunos morían antes de terminarlo. Quedó conmovido sobre todo por los niños que vio padecer la enfermedad.
Seguía en tratamiento cuando volvió a practicar basquetbol, ahora en silla de ruedas. Menos de dos meses después de aprender a jugar esa variante, Fox se integró en el equipo que participó en el campeonato nacional, que se celebraba ese año en Edmonton. Con sus compañeros lo ganó ese año y los dos siguientes.
Qué dicen los expertos
Por su desempeño, la Asociación de Baloncesto en Silla de Ruedas de América del Norte lo nombró “all-star” en 1980. Terry estaba feliz con su logro, pero no podía olvidar las imágenes de los niños afectados de cáncer que había visto en el hospital. Comenzó entonces a acunar y a prepararse para cumplir otro sueño con el que, además de desafiar sus fuerzas y su voluntad, buscaba ayudar a los demás: correr por todo el país para poner al cáncer en la agenda social y recaudar fondos destinados a la investigación de la enfermedad.
Venía entrenando con su pierna ortopédica desde principios de 1979 y ya había corrido una o dos maratones en ciudades de Canadá. “Hay gente en todo el país que lo sufre”Cuando le contó a su familia que se proponía a correr por todo el país para promover la lucha contra el cáncer, su madre se sorprendió e intentó disuadirlo. -¿Por qué vas a correr por todo Canadá?
Corré por British Columbia y terminá en Stanley Park, recaudá dinero de esa manera – le dijo. -Mamá, no solo la gente en British Columbia tiene cáncer, hay gente en todo el país que lo sufre – respondió Terry, terminante. “Nos sorprendió porque pensamos que estaba entrenando para el maratón de Vancouver, pero no era así.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





