Mariano Rajoy responde a las críticas de Pedro Sánchez y de Francia tras la victoria de España: “Ellos no piden perdón por nada”
El pase de la selección española de fútbol a la final del Mundial 2026 ha venido acompañado de una notable prolongación del debate político e institucional que se inició en las horas previas al encuentro de semifinales...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El pase de la selección española de fútbol a la final del Mundial 2026 ha venido acompañado de una notable prolongación del debate político e institucional que se inició en las horas previas al encuentro de semifinales frente a Francia. Tras la victoria del conjunto dirigido por Luis de la Fuente, el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha publicado una nueva columna de opinión en el diario El Debate titulada «Hay que tener buen humor». En el texto, Rajoy responde de forma directa a las críticas recibidas por sus anteriores comentarios sobre la composición de la plantilla francesa, apuntando explícitamente hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las autoridades del país vecino.
La polémica previa y la réplica de RajoyLa controversia se originó en la jornada anterior al partido, cuando Rajoy analizó al rival de España afirmando textualmente: «Francia tiene una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses. Y está jugando muy bien».
Los detalles
Estas palabras motivaron una inmediata reacción institucional. La Embajada de Francia en España emitió un comunicado aclaratorio señalando que la práctica totalidad de los seleccionados nacieron en territorio francés o poseen la nacionalidad de pleno derecho, mientras que el ministro del Interior francés, Laurent Núñez, calificó las declaraciones de «absolutamente inaceptables». En el plano nacional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se posicionó en la red social X criticando lo que consideró «declaraciones xenófobas» y cerró su mensaje manifestando: «Que gane el mejor y que pierda el racismo».
En su última columna, una vez consumada la victoria deportiva de España, Rajoy dedica la primera mitad del texto al análisis del partido, elogiando la labor del seleccionador y el esfuerzo de los jugadores. Sin embargo, el tramo final del artículo adopta un tono de réplica política hacia quienes cuestionaron sus palabras previas. La primera alusión velada, pero directa, va dirigida a Pedro Sánchez y a su frase previa al encuentro.
Al valorar el cruce de la final, Rajoy subraya el deseo de que España obtenga el título y añade: «No que gane el mejor, como prefiere –así lo afirma– él», utilizando la tercera persona para distanciarse de la postura expresada por el actual jefe del Ejecutivo. Posteriormente, el expresidente extiende su respuesta al ámbito de la gestión gubernamental y diplomática, reprochando la atención que se ha prestado a sus comentarios: «Gracias también a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones.
Qué dicen los expertos
Son estas las que importan a los españoles (... ) y debían ocupar a esas autoridades». Acusaciones de distracción mediáticaEn el cierre de su análisis, Rajoy califica la reacción institucional de estrategia de distracción frente a los problemas políticos internos de España.
Según el expresidente, las gestiones realizadas ante los representantes galos —a las que se refiere de forma crítica al escribir que «les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro»— buscan «provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo». Rajoy concluye su intervención reafirmando su postura inicial, asegurando que los responsables gubernamentales «no piden perdón por nada» y finalizando con un mensaje de reafirmación personal: «Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. Hemos ganado una vez más».
Con esta última entrega, el debate en torno a la semifinal del Mundial constata que la dimensión del evento deportivo ha mantenido un marcado componente de confrontación política entre el actual Ejecutivo y el expresidente de la nación.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





