Martinelli salva a Brasil con un gol en el último minuto ante Japón
Martinelli salva a Brasil con un gol en el último minuto ante JapónBrasil, 2 - Japón, 1La ‘canarinha’ pasa a octavos con una remontada que culminó el jugador del Arsenal en el 95Martinelli celebra con sus compañeros de...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Martinelli salva a Brasil con un gol en el último minuto ante JapónBrasil, 2 - Japón, 1La ‘canarinha’ pasa a octavos con una remontada que culminó el jugador del Arsenal en el 95Martinelli celebra con sus compañeros de Brasil el gol del triunfo ante Japón en los dieciseisavos del MundialAshley Landis / Ap-LaPresse Carlos Ruiz OsiasBarcelona 29/06/2026 21:45 Actualizado a 29/06/2026 22:06 El fantasma del Maracanazo, que se cobró vidas, y el del Mineirazo, que provocó vergonzosos ríos de lágrimas, sobrevoló muchos minutos en Houston. El espectro de aquellos siniestros solo se desvaneció en el minuto 95 con el gol de Martinelli que clasificó para octavos a Brasil ante una Japón que por momentos se ilusionó con firmar la primera gran sorpresa del Mundial. La pentacampeona no convenció, pero evitó el sexto fracaso consecutivo en una cita mundialista con una remontada que mantiene vivo, aunque con menos constantes vitales, el sueño del sexto título.
Desde que la táctica ha ganado protagonismo en el fútbol en detrimento del talento, Brasil ha renunciado a parte de su esencia, con menos jogo bonito y más pizarra, para adaptarse, a marchas forzadas, a los nuevos tiempos. La presencia en el banquillo de Ancelotti, primer entrenador extranjero en más de un siglo, es la última evidencia de esta mutación. La transición ha estado llena de decepciones, en especial la del 2014 con el sonrojante 7-1, pero la torcida brasileña es siempre optimista cuando se inicia el Mundial.
Los detalles
El merchandising del hexa sale del cajón cada cuatro años, desde hace ya dos décadas, y en Estados Unidos no es una excepción. Los fieles de la verdeamarela, nunca mejor dicho porque la selección es religión, tiñeron de amarillo las gradas con la misma alegría con la que afrontaron su último éxito en el 2002. El gesto, sin embargo, se les torció hasta el éxtasis final.
El empuje de la hinchada de la canarinha impulsó de inicio a los suyos, que salieron con intensidad ante un rival ordenado atrás, como se esperaba, que dispuso cinco defensas y una línea de cuatro en la medular. Guimarães pedía más a su afición, que respondía con más decibelios pero no veía recompensada su entrega con ocasiones. Un chut de Cunha despejado por Suzuki fue la mejor aproximación antes de la pausa de hidratación.
Brasil apenas generó peligro de inicio y Sano aprovechó una pérdida brasileña para marcar antes del descansoTras el receso, comenzó a torcerse el guion brasileño. Danilo perdió el balón ante la presión nipona y Casemiro, con tarjeta amarilla, no pudo seguir la conducción de Sano, que superó a Alisson con un chut raso y cruzado ajustado al palo. Los aficionados de los samuráis azules se dejaban oír por primera vez entre el manto amarillo de la grada.
La presión por vencer y convencer, también por borrar las tempranas eliminaciones en los Mundiales anteriores, empeoraron a una Brasil con demasiada prisa.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



