Nadie quiere acordarse del Estatut
Lola GarcíaDirectora adjuntaNadie quiere acordarse del EstatutSIN PERMISO 14/06/2026 06:00 Este miércoles se cumplirán 20 años del Estatut de Catalunya. Nadie tiene intención de celebrarlo, pero gran parte de lo que hoy...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Lola GarcíaDirectora adjuntaNadie quiere acordarse del EstatutSIN PERMISO 14/06/2026 06:00 Este miércoles se cumplirán 20 años del Estatut de Catalunya. Nadie tiene intención de celebrarlo, pero gran parte de lo que hoy ocurre en la política española se explica a partir de aquel hito. El 18 de junio de 2006 se votó un nuevo Estatut cuya negociación había dejado exhaustos a partidos y ciudadanos.
Solo fue a votar el 48,8% del censo. El aniversario pasará sin pena ni gloria porque ningún partido quiere recordar el alumbramiento de la actual carta política de los catalanes, que acabó en una notable crisis constitucional. Primero porque el texto votado no se corresponde con el vigente por los recortes del Tribunal Constitucional y, segundo, por lo que tuvo de espoleta del proceso independentista.
Los detalles
¿Resurgirá el independentismo en Catalunya si gobierna el PP con Vox? Para el PSC, hoy en el gobierno de la Generalitat, fue una aventura fallida. Después de décadas de pujolismo, Pasqual Maragall había alcanzado la presidencia gracias a un tripartito con ERC e ICV, los mismos referentes que hoy sostienen a Salvador Illa desde fuera al Ejecutivo.
Maragall quiso abrir el melón del Estatut. Le pareció que era la manera de superar la etapa del victimismo pujolista, de forjar el definitivo encaje federal de Catalunya en una “España plural”. Era también un proyecto a compartir con sus socios.
Pujol, en cambio, nunca quiso reformar el Estatut de 1979. Temía que acabara en una recentralización y una mayor división interna en Catalunya. Confiaba más en el pragmatismo del “peix al cove”, en los réditos de intercambiar autogobierno por votos en el Congreso.
Qué dicen los expertos
Pronto se vio que la discusión del Estatut lo invadió todo y el PSC acabó atrapado en su tela de araña. La primera víctima fue el gobierno de coalición. Pese a su implicación en las negociaciones, ERC pidió el voto en contra y Maragall les expulsó del Govern.
Fue el primer signo de la rivalidad entre ERC y Convergència por el votante independentista, que luego arreciaría hasta condicionar de forma determinante el procés . Pasqual Maragall en la campaña para el referéndum del EstatutDavid AirobEl PSC acabó por perder el poder tras la sentencia del Constitucional. José Montilla se sumó a la primera gran manifestación independentista en 2010 en un intento de controlar el malestar, pero no sirvió de nada.
El PSC se sumió en una crisis tremenda, atenazado por la división interna. Tocó fondo: 16 diputados en 2015. Los socialistas catalanes poco tienen que conmemorar del Estatut.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





