
No llores por nosotros, Argentina
Bajad las armasNo llores por nosotros, ArgentinaSi los franceses nos hubieran eliminado, la mayoría habría ido con Argentina. Si los ingleses hubiesen ganado, los argentinos habrían delegado en nosotros. Pero con la...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Bajad las armasNo llores por nosotros, ArgentinaSi los franceses nos hubieran eliminado, la mayoría habría ido con Argentina. Si los ingleses hubiesen ganado, los argentinos habrían delegado en nosotros. Pero con la Copa del Mundo en juego no se apela a la fraternidad hispánica Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarLeo Messi se lamenta tras el pitido final del árbitro.
MUNDOJorge BustosSEGUIR AUTORActualizado Lunes, 20 julio 2026 - 00:46Crónica España es para siempre Perfil Católico, taurino y español (sin complejos): la vertiginosa historia de Luis de la Fuente, el arquitecto Opinión Hoy ya es siempre: España silencia a Argentina, a su árbitro y la vida es justa La historia del fútbol ha necesitado siglo y medio para ofrecer al mundo el antagonismo perfecto. El campeón americano contra el campeón europeo. El corazón contra la cabeza.
Los detalles
El mejor solista contra la polifonía de los chicos del coro. La escuela del potrero contra la cátedra del toque. Incluso la sangre de los nietos contra la de los abuelos, si despenalizamos el humor de Rajoy.
Más que una batalla campal, aquello se presentaba como un fratricidio forzoso. Si los franceses nos hubieran eliminado, una mayoría de españoles habría apoyado a Argentina en la final; y si los ingleses se hubieran impuesto en su semifinal, los argentinos habrían delegado en nosotros su sed de venganza. Pero cuando está en juego la Copa del Mundo no tiene sentido apelar a la fraternidad hispánica.
En cuanto el (infame) árbitro pitó el comienzo, aquellos primos lejanos se transformaron en cazadores-recolectores que presionaban la salida de balón y trababan el medio hasta dejarlo como el desagüe de un motel haitiano. Argentina ha dado genios capaces de pintar sixtinas, pero en la hora crucial se entrega a la tribu, se aferra a destrezas rupestres pintadas en cuevas europeas. Y el árbitro tampoco era de la Sala Segunda del Supremo: el gol de Nico lo anuló la corrupción infantina.
Qué dicen los expertos
Si Olmo recibía falta, 50 millones de compatriotas se palpaban el tobillo. Cuando cazaban a Yamal, añorábamos la creatividad porteña para el insulto alambicado. El partido se desenvolvió según lo previsto.
España quería sentar a los argentinos en el diván escondiéndoles la pelota, tomando la casa como en el cuento de Cortázar: primero la biblioteca, después el comedor, por último la cocina y el dormitorio. Así hasta sacarlos de la final. Pero los de Scaloni no se dejaban poseer, interrumpían, agredían, actuaban.
Y se encomendaban a la inspiración de Messi, contenido en el estrecho habitáculo de una lámpara mágica que nadie la frotó. Quien apareció fue Ferran de nuestra vida. Hay una diferencia abismal entre tener una estrella bordada sobre el escudo y tener dos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



