
Obra de teatro rescata al diplomático mexicano que salvó casi 600 vidas en la Guerra Civil
Alfredo ValenzuelaSevilla, 8 jun (EFE).- Se llamaba Porfirio Smerdou, era marido de Concha Altolaguirre, hermana del poeta; la Guerra Civil le sorprendi en M laga, donde era c nsul de M xico, un cargo del que se sirvi...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Alfredo ValenzuelaSevilla, 8 jun (EFE). - Se llamaba Porfirio Smerdou, era marido de Concha Altolaguirre, hermana del poeta; la Guerra Civil le sorprendi en M laga, donde era c nsul de M xico, un cargo del que se sirvi para salvar a casi 600 espa oles de ambos bandos en una peripecia rescatada por la obra de teatro 'Ser n solo unos d as', del autor sevillano Emilio Gonz lez Romero. 'Ser n solo unos d as' ha resultado ganadora, de entre otras 195 obras presentadas, del XXIV Premio de Teatro Jos Mar a Mart n Recuerda que, dotado con 3.
000 euros, recoger el pr ximo viernes en Granada Emilio Gonz lez Romero, novelista y abogado en ejercicio que se ha estrenado en el teatro con esta obra. Porfirio Smerdou, hombre de ideas liberales y progresistas no dud en refugiar en su casa, 'Villa Maya', un peque o chal de cien metros cuadrados en el malague o barrio del Limonar que se distingu a por lucir la bandera de M xico, a cuantas personas llegaron, independientemente de su filiaci n pol tica, en un primer momento falangistas, miembros de acci n cat lica y derechistas de toda laya, con sus familiares, seg n ha contado a EFE Gonz lez Romero. Entre adultos, ni os y ancianos lleg a haber hasta 60 personas al mismo tiempo en la peque a vivienda ya que "el humanismo" del c nsul mexicano prevalec a sobre cualquier otra consideraci n ideol gica, seg n ha explicado el autor, quien precisamente opt por escribir una obra de teatro en vez de una novela por visualizar el escenario desde el primer momento en la convivencia forzada de aquellas personas en peligro de muerte.
Los detalles
Smerdou logr hacerse con un coche particular, al que le puso delante un bander n con los colores mexicanos -M xico fue el pa s que m s incondicionalmente apoy a la Rep blica espa ola desde el primer momento- y de ese modo fue llevando al puerto de M laga a los refugiados, que embarcaban con rumbo a Gibraltar o al norte de África. Una vez que los franquistas tomaron M laga, la primera semana de febrero de 1937, el c nsul mexicano volvi a repetir la operaci n, ahora salvando la vida de docenas de refugiados republicanos, si bien el mayor n mero de personas atendidas hu a del terror de los primeros meses de la guerra, cuando los milicianos abrieron la c rcel y el hampa se sum a la violencia en M laga, seg n Gonz lez Romero. En la obra de teatro, adem s de Smerdou y Concha Altolaguirre, act an otros personajes reales, como el extremista franquista Luis Bol n, de modo que son seis personajes principales, mientras que los refugiados hacen breves apariciones y son designados por un n mero, el n mero de orden de llegada que se va incrementando vertiginosamente a medida que avanza la acci n.
A Smerdou le dedic un libro el periodista Diego Carcedo -'El Schindler espa ol'- y existe otra obra sobre los asilados por el c nsul mexicano del abogado F lix Álvarez -'La lista de Smerdou. Los refugiados de Villa Maya'-, pero lo que ha sido determinante para Gonz lez Romero ha sido encontrar los diarios de dos de los refugiados, curiosamente escritos ambos en clave de humor. En esos diarios ha encontrado el autor hasta detalles de c mo se ten an que organizar para dormir dentro de la peque a vivienda, empleando como dormitorios hasta la cocina y el ba o, mientras que el propio Smerdou tuvo que trasladar su despacho al garaje para que cupieran todos, sin ninguna comodidad.
Gonz lez Romero, que ahora trabaja en un ensayo sobre el humor en la Guerra Civil, ha empleado el tono humor stico en su obra, que describe como repleta de 'gags', y ha reivindicado esa visi n de tragicomedia, de la que ha dicho que nadie empleaba para la Guerra Civil desde 'La vaquilla' de Luis Garc a Berlanga, en 1985.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





