
Ojalá nuestros Lamines ganen en todos los campos
“Jesse Owens, el atleta que derrotó al nazismo”, este es, más o menos, el engañoso título con el que todavía hoy algunas páginas prestigiosas glosan los triunfos de Owens en las Olimpiadas de 1936, las de Berlín, las...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. “Jesse Owens, el atleta que derrotó al nazismo”, este es, más o menos, el engañoso título con el que todavía hoy algunas páginas prestigiosas glosan los triunfos de Owens en las Olimpiadas de 1936, las de Berlín, las del Führer. Si alguien se adueñó de ese relato, como ahora se diría, fue la inagotable narrativa épica estadounidense que, siempre barriendo para casa, se cuidó mucho de omitir la segunda parte.
Por un lado, lo mejor de Hitler estaba por llegar; por otro, el atleta americano volvió a sufrir en sus carnes la segregación racial de Estados Unidos, con linchamientos incluidos y una violencia que todavía hoy sigue sin resolverse. Owens, con sus medallas olímpicas, accedió a su propio homenaje en el Waldorf Astoria subiendo en el montacargas.
Pero así se cuenta la historia peliculera y así se fosiliza en nuestra memoria, que cuenta que el deporte y la música derrotaron el racismo. Como dice Ta-Nehisi Coates, ensayista afroamericano menos optimista, todo lo que soy se esfumaría si la policía me detuviera una noche en Central Park.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



