
Parmenio Medina, el periodista que desafió al poder y pagó con su vida: 25 años del crimen que cambió para siempre la libertad de prensa en Costa Rica
Cuando el colombiano Parmenio Medina Pérez llegó a Costa Rica a finales de la década de 1960, encontró un país que presumía de estabilidad democrática, paz social y una profunda confianza en sus instituciones. Aquella...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Cuando el colombiano Parmenio Medina Pérez llegó a Costa Rica a finales de la década de 1960, encontró un país que presumía de estabilidad democrática, paz social y una profunda confianza en sus instituciones. Aquella nación centroamericana, sin ejército desde 1949, parecía el lugar ideal para comenzar una nueva etapa. Lo que nadie imaginaba era que ese inmigrante terminaría protagonizando uno de los capítulos más dolorosos en la historia del periodismo costarricense.
Nacido en Santa Rosa de Osos, Antioquia, en 1939, Medina llegó al país atraído por las oportunidades en la radio. Muy pronto comprendió el enorme poder que tenía ese medio de comunicación en una Costa Rica donde la radio acompañaba la vida cotidiana de millones de personas. Con una voz inconfundible, un estilo irreverente y un humor mordaz, comenzó a construir una carrera que marcaría a varias generaciones.
Los detalles
Su obra más reconocida fue La Patada, un programa dominical transmitido durante casi 28 años por Radio Monumental. Lo que inicialmente combinaba sátira y entretenimiento evolucionó hasta convertirse en un espacio de periodismo de investigación donde Medina denunciaba actos de corrupción, abusos de funcionarios públicos y decisiones que afectaban el interés nacional. No era un periodista que buscara agradar.
Su propósito era incomodar a quienes ejercían el poder. A lo largo de su trayectoria investigó desde irregularidades en la Vuelta Ciclista a Costa Rica hasta cuestionados negocios relacionados con importaciones de calzado deportivo en la década de 1990. Sin embargo, ninguna investigación provocó tanto impacto como la que realizó contra Radio María Costa Rica, una emisora católica dirigida por el entonces sacerdote Minor Calvo.
En sus programas, Medina cuestionó el manejo de millonarias donaciones realizadas por fieles para sostener la emisora religiosa. Denunció presuntas irregularidades financieras, compra de propiedades y una administración poco transparente de los recursos. Sus señalamientos generaron fuertes reacciones, demandas judiciales y una intensa presión para sacarlo del aire.
Qué dicen los expertos
Incluso, durante varias semanas, Radio Monumental suspendió la transmisión de La Patada por temor a consecuencias legales. El periodista acudió a la Sala Constitucional, que finalmente ordenó restablecer el programa al considerar que se vulneraba la libertad de expresión. El conflicto no terminó allíLa tarde del 7 de julio de 2001, después de grabar una nueva emisión de su programa y cuando regresaba a casa, Parmenio Medina fue interceptado por sicarios a pocos metros de su vivienda en San Miguel de Santo Domingo de Heredia.
Recibió varios disparos y murió camino al hospital. Costa Rica quedó paralizada. Para un país que rara vez había visto el asesinato de un periodista por motivos relacionados con su trabajo, el crimen representó una fractura profunda en su imagen como una de las democracias más seguras de América Latina.
Las investigaciones posteriores concluyeron que el asesinato estaba vinculado con las denuncias periodísticas sobre Radio María. En 2007, tras uno de los juicios más largos en la historia judicial costarricense, el empresario Omar Chaves fue condenado como autor intelectual del homicidio y el sicario Luis Alberto Aguirre como autor material. El exsacerdote Minor Calvo fue absuelto del delito de homicidio, aunque recibió una condena por fraude relacionado con el manejo de fondos de Radio María.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





