Pensión Alemania
Pensión AlemaniaPenínsulasRegresa en la Europa central y nórdica la susceptibilidad por el 'bienestar' del surUn operario trabajando en una línea de producción de vehículos en la fábrica de Volkswagen en Hannover...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Pensión AlemaniaPenínsulasRegresa en la Europa central y nórdica la susceptibilidad por el 'bienestar' del surUn operario trabajando en una línea de producción de vehículos en la fábrica de Volkswagen en Hannover (Alemania)Fabian Bimmer / Enric JulianaMadrid 21/07/2026 06:34 Actualizado a 21/07/2026 08:28 Alemania está en crisis. No es una crisis como la que sufrimos los países del sur de Europa a partir del año 2008, a medida que los activos tóxicos del mercado financiero estadounidense fueron impactando en las finanzas europeas, y el gobierno de Angela Merkel decidió bajar un telón cortafuegos para proteger a su banca, a su industria, a sus ahorradores y a su consenso político interno. Ese telón cortafuegos recibió el nombre de Política de Austeridad y los países del sur fueron cariñosamente bautizados como PIGS.
Cortesía de la prensa económica anglosajona, a la que le brillaban los ojos ante la posibilidad de que el euro entrase en colapso. Alemania está ahora en crisis porque cuatro de los pilares de su modelo económico se hallan en situación de fragilidad: el precio de la energía, la industria del automóvil, el comercio con China y la calidad de sus infraestructuras. Esos cuatro pilares han entrado en estrés en el breve plazo de cuatro años.
Los detalles
Podríamos decir que todo empezó con la invasión rusa de Ucrania en febrero del 2022. Alemania se vio bruscamente obligada a renunciar al gas ruso, combustible que había empezado a adquirir a buen precio en 1973 en el marco de la gran crisis del petróleo y de la Ostpolitik del canciller socialdemócrata Willy Brandt. Ostpolitik, el acercamiento al Este que tantos recelos provocaba a Henry Kissinger, el poderoso secretario de Estado de Richard Nixon.
Medio siglo después, la conexión gasista Rusia-Alemania contaba con dos grandes autopistas bajo el mar Báltico, los gasoductos Nord Stream, que un día de septiembre del 2022 estallaron por efecto de sendas cargas de explosivo plástico, colocadas por expertos submarinistas. La energía que ahora consume la industria alemana es más cara. Ese encarecimiento ha mermado su capacidad de competición en el mercado internacional.
Las relaciones comerciales con China también se han complicado. China está inundando Europa de productos a muy buen precio (coches, eléctricos, acero, manufacturas, bienes de consumo), que perjudican a las exportaciones alemanas. En lugar de vender más automóviles alemanes en China, son las ágiles empresas automovilísticas chinas las que están conquistando el mercado europeo con coches eléctricos de menor coste para clientes que hace quince años aprendieron la dura lección de la austeridad.
La crisis de empleo que se cierne sobre el grupo automovilístico Volkswagen pone los pelos de punta. Por primera vez, el Gobierno alemán acusa a la República Popular China de alterar el mercado con productos fuertemente subsidiados.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




