
Por qué algunas personas no paran de hablar y monopolizan las charlas: 6 claves para recuperar el diálogo
Mantener una charla con alguien que monopoliza la conversación puede generar aburrimiento, cansancio y frustración. Al principio, se participa con interés y se espera una oportunidad para intervenir, pero el diálogo se...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mantener una charla con alguien que monopoliza la conversación puede generar aburrimiento, cansancio y frustración. Al principio, se participa con interés y se espera una oportunidad para intervenir, pero el diálogo se transforma en un monólogo donde es imposible aportar. Con el paso del tiempo, surge la dificultad de encontrar el momento adecuado para participar sin interrumpir de forma abrupta.
Incluso asentir, mirar o agregar pequeños comentarios puede alimentar el monólogo. Esta situación afecta el intercambio y plantea el desafío de buscar estrategias para que la comunicación sea más equilibrada. Sin embargo, la pregunta es: ¿por qué hay personas que hablan sin parar y ni siquiera lo registran?
Los detalles
La doctora María Teresa Calabrese, endocrinóloga, psiquiatra y psicoanalista especializada en enfermedades psicosomáticas, explicó a Infobae que detrás de un rasgo de carácter o un síntoma no se puede hacer un diagnóstico o definir un cuadro psicopatológico. Sin embargo, aclara, una persona que monopoliza la conversación “puede responder a un cuadro de ansiedad, inseguridad, narcisismo y hasta cuadros más serios de manía". En ese sentido, ejemplificó: “Hay gente que en una conversación, ya sea en un encuentro presencial o de forma telefónica, habla sin parar y después dice: ‘Bueno, ¿y vos?
Ahora yo hablé mucho, contame de vos’. Y el otro ya no tiene tiempo ni ganas de hablar. Sin embargo, me parece que no hay que quedarse tan sumiso ante la descarga de palabras del otro".
Al respecto, explicó cómo este rasgo de carácter afecta su relación con los demás, que se sienten frustrados por no poder participar y también por no ser escuchados. “Los perjudica bastante en la comunicación, porque son personas que en general nadie las tolera y suelen quedarse sin amigos o se los evita", advirtió la experta. Perder el registro de los demásLa doctora explicó que desde el campo de las neurociencias, el papel de las neuronas espejo se está viendo afectado por las redes sociales y la interacción a través de las pantallas.
Qué dicen los expertos
Estas neuronas permiten captar la intención y las emociones del otro, facilitando la comprensión interpersonal. “Las neuronas espejo no reaccionan igual en esos contextos de pantalla que en interacciones directas. Entonces, se está perdiendo la capacidad de darse cuenta si el otro nos sigue en lo que uno está hablando o diciendo, o si está cansado o si se quiere ir”, afirmó la doctora.
Y completó: “Ahora está muy de moda el descargar. Incluso escuché a profesionales que decían ‘Hay que descargar todo’ en referencia de lo que pasa por el Mundial. Me parece que no es así.
Hay cosas que en la vida en sociedad no se pueden decir y descargar. Existen cosas que hay que guardarse y me parece que eso también hace a la buena convivencia y socialización". Un estudio sobre los pacientes que hablan demasiadoInterrumpir con tacto, identificar la causa del exceso de palabras y redirigir la conversación de manera gradual son tres de las claves que propuso la psicóloga Susan Krauss Whitbourne en un artículo en Psychology Today para manejar a las personas que hablan demasiado, un problema cotidiano que la psicología estudió poco en términos prácticos aunque puede afectar desde una reunión social hasta una consulta médica.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




