
¿Por qué el régimen de Irán está dispuesto a arriesgarse a una nueva escalada para mantener el control del estrecho de Ormuz?
Irán endureció su postura sobre el estrecho de Ormuz y colocó el control de esa vía marítima como su principal prioridad estratégica frente a Estados Unidos, por encima incluso del programa nuclear, al considerar que...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Irán endureció su postura sobre el estrecho de Ormuz y colocó el control de esa vía marítima como su principal prioridad estratégica frente a Estados Unidos, por encima incluso del programa nuclear, al considerar que esa posición constituye su mayor herramienta de presión en las negociaciones posteriores al acuerdo provisional que puso fin al conflicto del mes pasado. La importancia que Teherán asigna al estrecho quedó reflejada esta semana, cuando fuerzas iraníes dispararon contra embarcaciones que cruzaban la vía sin autorización de las autoridades iraníes. El episodio derivó en un intercambio de disparos con Estados Unidos y volvió a poner bajo presión el acuerdo de paz provisional alcanzado tras la guerra.
Según dos fuentes iraníes de alto nivel consultadas por , existe un amplio consenso dentro de la dirigencia de la República Islámica sobre la necesidad de mantener el control del estrecho, pese al riesgo de abrir una nueva disputa prolongada con Washington y con otros actores internacionales. Uno de los mensajes más explícitos llegó desde el Parlamento iraní. “Reconozcan el nuevo orden iraní en el estrecho de Ormuz: este es el único camino a seguir”, escribió Ebrahim Azizi, integrante del comité de seguridad nacional y política exterior del Legislativo, en un mensaje dirigido a Estados Unidos.
Los detalles
Las fuentes señalaron que en los sectores de mayor influencia política existió un debate sobre el riesgo de adoptar una posición demasiado rígida. Sin embargo, la conclusión predominante fue que ningún Estado renunciaría de manera voluntaria a una ventaja estratégica de semejante magnitud. Una de las fuentes resumió esa posición con una definición contundente.
“La cuestión de Ormuz, que es el arma de oro de Irán, es algo que ahora quieren arrebatarle a Irán, y eso será absolutamente imposible”, afirmó. El memorando de entendimiento firmado tras el conflicto abrió el estrecho a un mayor tránsito marítimo, aunque dejó abierta la interpretación sobre quién ejerce el control efectivo de la vía. El documento establece que Irán “tomará las medidas necesarias, haciendo todo lo posible, para el paso seguro de buques comerciales sin costo alguno durante 60 días”.
Los negociadores iraníes consideran que esa redacción implica un reconocimiento estadounidense al derecho de Teherán a administrar el estrecho, con la única limitación de no cobrar tasas o peajes durante ese período. Estados Unidos y los países del Golfo sostienen una lectura diferente y entienden que el texto únicamente obliga a Irán a garantizar la navegación segura, sin facultades para imponer restricciones respaldadas por la fuerza. La posición iraní también responde a una creciente desconfianza hacia Washington.
Qué dicen los expertos
En Teherán recuerdan la decisión del presidente Donald Trump de abandonar el acuerdo nuclear de 2018, el retorno del conflicto armado este año y el inicio de las operaciones militares mientras continuaban contactos diplomáticos. De acuerdo con una de las fuentes de alto nivel, ceder en el control de Ormuz abriría la puerta a nuevas exigencias estadounidenses sobre otros asuntos estratégicos, entre ellos el programa nuclear y el desarrollo de misiles convencionales. La misma fuente sostuvo que aceptar esa posibilidad “significa una rendición, y eso no es posible”.
Durante años, funcionarios iraníes amenazaron con cerrar el estrecho de Ormuz como respuesta a presiones internacionales. En distintas oportunidades llegaron a asegurar que hacerlo sería “tan fácil como beber un vaso de agua”. Sin embargo, altos cargos también expresaban en privado reservas sobre esa medida, debido al impacto económico que tendría tanto sobre los países vecinos como sobre la propia economía iraní.
Ese cálculo cambió después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, en los que murió el líder supremo iraní junto con otros altos funcionarios. Tras esa ofensiva, las autoridades iraníes cerraron el estrecho al tránsito marítimo internacional, con excepción de sus propios buques, lo que provocó la mayor interrupción del suministro energético mundial registrada hasta el momento. Posteriormente, Washington respondió con un bloqueo sobre los puertos iraníes.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




