
Por qué liderar también es responder
Sentido y gestiónPor qué liderar también es responder ANTONIO NÚÑEZ Actualizado 19 JUL. 2026 - 23:46 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailMary Barra, presidenta de General...
S&P 500 (SPY) Temmuz'da (DÜŞÜK) 730 Doları vuracak mı?
Una noticia que es portada en la economía: Sentido y gestiónPor qué liderar también es responder ANTONIO NÚÑEZ Actualizado 19 JUL. 2026 - 23:46 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailMary Barra, presidenta de General Motors, asumió en 2014 la responsabilidad de un fallo de uno de los modelos de la marca y lo hizo públicamente. Bloomberg News Por qué la soledad del jefe es también una oportunidad de crecimiento El propósito actúa como brújula del liderazgo El psiquiatra Viktor Frankl nos enseñó que la responsabilidad no se delega, se ejerce.
Este pensamiento se puede aplicar en las empresas actuales porque explica cómo un directivo debe gestionar los problemas y tomar decisiones. Hay una idea incómoda -y profundamente transformadora- en el pensamiento del neurólogo y psiquiatra Viktor Frankl: la libertad humana no se mide por las opciones disponibles, sino por la responsabilidad que asumimos ante ellas. En la alta dirección, esta afirmación tiene implicaciones directas.
Detalles económicos
Porque dirigir no es simplemente decidir; es responder. Responder ante las circunstancias, ante las personas, ante las consecuencias. Y en última instancia, responder ante uno mismo.
En una época en la que el contexto se impone -inflación, conflictos geopolíticos, mercados volátiles, presión regulatoria, disrupción tecnológica-, es fácil caer en la tentación de atribuir las decisiones al entorno. Sin embargo, Frankl introduce una ruptura esencial: no eres lo que te pasa, sino lo que decides hacer con lo que te pasa. Y ahí comienza la responsabilidad.
Frankl insistía en que la vida no es una pregunta que formulamos, sino una pregunta que se nos formula. Y nuestra tarea es responder. Esta inversión del enfoque cambia radicalmente la manera de entender la función directiva.
La opinión de los analistas
No se trata solo de qué quiero hacer, sino de qué me está pidiendo esta situación. Esta idea introduce una dimensión moral. Porque responder implica elegir y elegir implica renunciar.
Cada decisión deja fuera otras alternativas. Cada estrategia prioriza unos intereses sobre otros. Y, en ese ejercicio, la gestión deja de ser meramente técnica para convertirse en ética.
Frankl lo expresó con precisión: "La vida espera algo de nosotros, no al revés". Para un directivo, esto significa que no se trata de imponer una visión al contexto, sino de interpretar con lucidez qué exige ese contexto y actuar en consecuencia. Pocos momentos ponen a prueba la responsabilidad como una crisis.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.





