
Precariedad en primera línea de fuego: una ley de mínimos para los bomberos forestales que las comunidades se niegan a aplicar
IncendioPrecariedad en primera línea de fuego: una ley de mínimos para los bomberos forestales que las comunidades se niegan a aplicarEstos profesionales llevan años peleando por la dignificación de un sector...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. IncendioPrecariedad en primera línea de fuego: una ley de mínimos para los bomberos forestales que las comunidades se niegan a aplicarEstos profesionales llevan años peleando por la dignificación de un sector tradicionalmente desregulado. Denuncian que la resistencia a poner en marcha la normativa aprobada en noviembre de 2024 perpetúa la temporalidad y la escasez de personal, poniendo en riesgo su seguridad Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 4 comentariosVarios bomberos forestales realizan labores de extinción en el incendio de Los Gallardos (Almería). Gregorio MarreroAP PhotoRocío R.
García-Abadillo MadridMadridActualizado Lunes, 13 julio 2026 - 00:09Dicen que nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena y en el caso de los incendios en España no puede ser más acertado. Cuando las llamas devoran miles de hectáreas y muchas personas pierden sus hogares, incluso la vida -como en el incendio de Los Gallardos (Almería) en el que han fallecido 13 personas-, nos llevamos las manos a la cabeza pensando en esos trabajos preventivos que no se han hecho y miramos a unos profesionales que el resto del año no son noticia (o incluso están en el paro): los bomberos forestales. "No acabamos de entrar en la agenda política.
Los detalles
Me gustaría que se hablase del tema sin que hubiera este tipo de tragedias porque es lo de siempre, vamos tarde y vamos por detrás", se queja Carlos Martín, jefe de cuadrilla y representante sindical por CCOO en la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Prado de los Esquiladores, en Cuenca. Quizá por eso estos profesionales llevan años luchando por unas condiciones laborales dignas, desde el reconocimiento de la categoría profesional hasta los salarios o la temporalidad. Como otras cuestiones en España, las competencias están transferidas a las comunidades autónomas, que deciden cómo gestionar sus montes y sus dispositivos.
Pero el Estado cuenta con las BRIF, que son unidades helitransportadas altamente especializadas, como refuerzo nacional para cuando un incendio se complica. Pertenecen al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), aunque su gestión operativa está subcontratada a la empresa pública Tragsa. Al decidir cada comunidad cómo gestionar, también las contrataciones se hacían bajo distintos epígrafes.
"Éramos brigadistas, la mayor parte de la gente no estaba contratada como bomberos forestales, sino como peones de la caza, peón de apoyo a la silvicultura (o peón forestal), especialista forestal de transportado en mi caso... ", apunta Martín, lo que los dejaba fuera de complementos de peligrosidad o toxicidad, entre otros. Hasta noviembre de 2024, cuando vio la luz la Ley Básica de Bomberos Forestales (Ley 5/2024) para intentar paliar esas diferencias entre CCAA y establecer unos mínimos.
"Costó mucho sacarla, muchísimo. Yo llevaba detrás desde 2013 y salió muy recortada. Todo ha sido a base de mucha reivindicación", asegura Martín.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





