
Qué efectos adversos generó el veto de celulares en las escuelas británicas, según un estudio
Un informe sobre la prohibición de teléfonos inteligentes en las escuelas concluyó que los vetos totales probablemente son ineficaces, no cuentan con el respaldo de la mayoría de los alumnos y pueden debilitar la...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Un informe sobre la prohibición de teléfonos inteligentes en las escuelas concluyó que los vetos totales probablemente son ineficaces, no cuentan con el respaldo de la mayoría de los alumnos y pueden debilitar la confianza con los adultos. El estudio de University College London (UCL) también sostiene que esas medidas no abordan problemas de fondo como el ciberacoso, los contenidos dañinos en internet y el diseño adictivo de las plataformas. El estudio de UCL concluye que prohibir de forma general los teléfonos inteligentes en las escuelas no resuelve las causas de base del daño en internet y puede acarrear efectos adversos.
La investigación, publicada el martes 30 de junio de 2026, recogió las opiniones de 732 estudiantes de secundaria de 11 a 18 años, 27 profesionales de la educación y 41 padres en Reino Unido. La investigación detectó un amplio acuerdo entre estudiantes, familias y docentes sobre las distracciones y alteraciones que pueden causar los móviles en clase. La discrepancia aparece en la respuesta: mientras los adultos apoyan las prohibiciones, la mayoría de los jóvenes las rechaza.
Los detalles
Según el informe, el 87% de los docentes y el 88% de los padres respaldan esos vetos. Entre los alumnos, 75% expresó su desacuerdo con una prohibición general. El equipo del UCL Institute of Education y Life Lessons Education señala que estas políticas dividen a generaciones con percepciones muy distintas sobre el papel del teléfono en la vida diaria.
El informe añade que los adultos suelen ver ese uso con ansiedad, pese a que también dependen de esos dispositivos. Los efectos no deseados de las prohibicionesLos estudiantes describieron el teléfono como una herramienta cotidiana para consultar horarios de autobús, el tiempo y aplicaciones de tareas. También dijeron que les permite mantener acceso directo a redes de apoyo y que, en el caso de muchas chicas, aporta seguridad cuando viajan solas.
La profesora Jessica Ringrose, autora principal del informe, afirmó que los alumnos ven las prohibiciones generales como medidas punitivas y no de apoyo. Añadió: “Sintieron que las prohibiciones minaban la confianza entre ellos y los adultos de sus vidas, que, según ellos, no entendían el papel integral que los teléfonos desempeñan en su rutina diaria”. El informe advierte sobre un “efecto de desplazamiento”, por el que problemas digitales como el ciberacoso o el acoso sexual facilitado por la tecnología pierden visibilidad dentro de la escuela sin desaparecer.
Qué dicen los expertos
A la vez, esos daños pueden pasar más al ámbito doméstico y los alumnos pueden sentirse menos capaces de denunciarlos. Edith Rodda, investigadora doctoral del UCL Institute of Education, alertó sobre el alcance de las decisiones apresuradas. “Las políticas escolares aceleradas sobre teléfonos inteligentes que no tienen en cuenta las perspectivas de los estudiantes, por bien intencionadas que sean, corren el riesgo de crear un ciclo de castigo que al final socava los objetivos de la propia política”, señaló.
Rodda agregó que los alumnos terminan buscando formas de eludir las restricciones, como abrir fundas con cierre para guardar móviles. El estudio también indica que, cuando los estudiantes no pueden llevar el dispositivo al recinto escolar, la prohibición puede generar ansiedad y nuevos riesgos de protección. La alternativa que propone el informeEl trabajo se publicó en medio de una mayor presión normativa en el Reino Unido.
En abril de 2026, Inglaterra introdujo una política obligatoria de escuelas sin teléfonos durante toda la jornada, con supervisión de cumplimiento por parte de Ofsted y del Department for Education. El texto también sitúa como antecedente el anuncio del Gobierno británico en junio de 2026 de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años a comienzos de 2027. Según el informe, hay poca base empírica para sostener que vetar redes sociales o restringir móviles en la escuela corrija las causas del daño en internet.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




