
Qué le pasa al corazón durante un partido decisivo: cómo reacciona ante un final como el de Argentina frente a Egipto
Quedaban apenas unos segundos. La Selección buscaba desesperadamente el gol que evitara el alargue frente a Egipto. Entonces llegó el 3-2, el desahogo, los abrazos y una explosión de emociones que millones de argentinos...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Quedaban apenas unos segundos. La Selección buscaba desesperadamente el gol que evitara el alargue frente a Egipto. Entonces llegó el 3-2, el desahogo, los abrazos y una explosión de emociones que millones de argentinos vivieron al mismo tiempo.
Para los hinchas fue una alegría inolvidable. Para el organismo, en cambio, significó haber atravesado uno de los momentos de mayor estrés que puede experimentar una persona sin moverse del sillón. Aunque parezca una contradicción, el cuerpo no distingue demasiado entre una amenaza real y la tensión de un partido decisivo.
Los detalles
El corazón se acelera, la presión arterial aumenta, se liberan hormonas como la adrenalina y el cortisol y el organismo entra en un estado de alerta similar al que tendría frente a una situación de peligro. En la enorme mayoría de las personas esos cambios desaparecen cuando termina el encuentro. Sin embargo, en quienes tienen enfermedades cardiovasculares o factores de riesgo, esa respuesta puede convertirse en el desencadenante de un evento cardíaco.
Ese fue el punto de partida del análisis del doctor Martín Lombardero (M. 096) miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología y autor del libro El corazón es consciente, durante una entrevista con Infobae al Regreso, donde explicó por qué un partido como el que protagonizó la Selección frente a Egipto representa un desafío tan exigente para el organismo. “No estamos adaptados evolutivamente a este tipo de estrés”, señaló el especialista.
“Estamos preparados para reaccionar frente a un depredador, un ladrón o una catástrofe. Pero un partido como el de hoy te hace pasar por todas las emociones en muy poco tiempo. Es un tsunami emocional que no está en nuestros genes”.
Qué dicen los expertos
A partir de ese instante, explicó, el cerebro activa automáticamente los mecanismos de supervivencia. El corazón comienza a latir más rápido incluso antes de que la persona procese racionalmente lo que está ocurriendo. “Todo lo que pasa por tu mente lo recibe rápidamente el corazón antes que la razón”, resumió.
Sin embargo, Lombardero hizo una distinción clave: la emoción, por sí sola, rara vez provoca un problema cardíaco en una persona sana. “Las emociones son el gatillo, no la causa”, explicó. El riesgo aparece principalmente en quienes ya padecen hipertensión, enfermedad coronaria, antecedentes de infarto o incluso una afección cardiovascular todavía no diagnosticada.
“Si tenés un corazón normal, es muy raro que pase algo”, aclaró. La ciencia respalda esa observación. Durante el Mundial de Alemania 2006, recordó el cardiólogo, las emergencias cardiovasculares fueron 2,6 veces más frecuentes mientras jugaba el seleccionado alemán.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




