
¿Qué revela el resultado de las Elecciones 2026?: Las lecciones políticas de unos comicios complejos
“No podemos seguir teniendo ocho presidentes en diez años. No se puede construir un país de esa manera”. Con esa frase, María Antonieta Gonzáles, abogada constitucionalista, resumió el estado de la democracia peruana...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: “No podemos seguir teniendo ocho presidentes en diez años. No se puede construir un país de esa manera”. Con esa frase, María Antonieta Gonzáles, abogada constitucionalista, resumió el estado de la democracia peruana tras una primera vuelta electoral en la que los dos candidatos que pasaron a segunda vuelta —Keiko Fujimori y Roberto Sánchez— sumaron apenas el 30% de los votos válidos.
Para Gonzáles, el resultado no es extraño, sino la expresión de una crisis de representación que se profundiza elección tras elección. Crisis de representaciónPara Gonzáles, los números de la primera vuelta son inequívocos: ninguno de los 36 candidatos superó el 20% de los votos válidos, y los dos finalistas no alcanzaron juntos el 32%. “Estamos frente a una crisis de representación”, afirmó, y señaló que el resultado de Keiko Fujimori, quien ‘ganó’ en la primera vuelta, es “uno de los respaldos más bajos para un primer lugar en historia reciente”, en comparación con las elecciones de 2011, 2016 y 2021.
Los detalles
La tendencia, advirtió, va en retroceso. A ese dato se suma que los votos blancos y nulos superaron el 16% de los votos emitidos, una cifra mayor a la obtenida por Keiko Fujimori. “Hay un rechazo al establishment político que actualmente se ha presentado”, sostuvo.
La raíz del problema, para la constitucionalista, está en la fragilidad de los partidos. Más del 70% de la ciudadanía no se siente representada, y Perú registra uno de los índices más bajos de confianza en los políticos de toda América Latina, de acuerdo con diversos estudios, como el Barómetro de las Américas. “El sistema de partidos al día de hoy no está siendo representativo para la ciudadanía”, planteó.
Gonzáles también advirtió sobre las consecuencias de desconocer el voto de determinados sectores territoriales y de clase. Esa práctica, dijo, “genera una deslegitimación respecto de la ciudadanía del otro”, algo que calificó de “muy peligroso si es que estamos realmente queriendo construir país”. Señaló además que el debate público se concentra en la seguridad y la corrupción, pero deja fuera derechos fundamentales que ningún candidato ha colocado en el centro de su propuesta.
Qué dicen los expertos
La brecha económica y la fractura entre la costa y el mundo rural andino, concluyó, han generado “una grieta mucho más profunda de la que desde Lima muchas veces podemos ver”. El miedo como herramienta electoralPara María Antonieta Gonzáles, lo que ocurre en esta segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez es, en parte, una continuación de la de 2021. “Todos las elecciones siempre, tanto los candidatos como los medios y algunos grupos, la ciudadanía juegan mucho con los miedos pasados”, señaló.
Calificó esa práctica de “problema democrático”: “Cuando el miedo articula el discurso en contra de un candidato, el debate deja de centrarse en las ideas y se convierte en una defensa frente a lo que el adversario dice que el otro representa”. El paralelo con 2021 tiene, sin embargo, matices. Roberto Sánchez, aunque lleva sombrero y recoge el apoyo de quienes respaldaron a Pedro Castillo, es limeño, psicólogo egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
A juicio de la constitucionalista, ello reduce el nivel de temor que generó Castillo en ciertos sectores. Lo que sí se repite, afirmó Gonzáles, es la descalificación del elector por su origen, por su nivel educativo o por su lugar de procedencia, una práctica que “termina desconociendo los derechos políticos que tenemos todas y todos”. En 2021, recordó, Castillo representaba a una mayoría que se sentía invisibilizada.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





