
Revolucionó la cardiocirugía, vivió para salvar a otros y se disparó en el corazón: Favaloro, el hombre que quería un mundo más justo
“Quizá el mayor elogio que alguna vez se me ha hecho fue en una reunión mundial, muy importante, de cardiología, donde uno de los cardiólogos más importantes del mundo, cuando me presentó, dijo: ”Yo no voy a decir nada...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. “Quizá el mayor elogio que alguna vez se me ha hecho fue en una reunión mundial, muy importante, de cardiología, donde uno de los cardiólogos más importantes del mundo, cuando me presentó, dijo: ”Yo no voy a decir nada más que esto: ¿ustedes creen que están en presencia de un cardiólogo, de un cirujano cardiovascular? Ustedes están en presencia de un médico rural”. No importa cuánta trayectoria tuviera.
O si era el cardiólogo más célebre del mundo. René Favaloro no dejaría de hablar de sus comienzos, de los doce años siendo prácticamente el sistema médico completo de Jacinto Aráuz, un pueblo de 2500 habitantes en la provincia de La Pampa, a unos 200 kilómetros de Santa Rosa. Adonde viajó en 1950, con 26 años, planeando pasar ahí solo unas semanas para reemplazar al médico del pueblo.
Los detalles
Adonde atendió rancho por rancho, curó indigestiones, asistió partos, brindó recomendaciones sobre lactancia materna y terminó con la mortalidad infantil. Adonde instaló una clínica a la que hizo llevar los elementos y procedimientos necesarios para que los habitantes no tuvieran que ser derivados a otra ciudad cuando se quebraban un hueso, la que terminó por convertir en el centro médico más importante de una extensa zona rural que hasta ese momento estaba abandonada a su suerte. Adonde se quedó más de una década.
Doce años que fueron, en sus palabras, “los doce años más importantes de mi vida porque me enraicé con la tierra”. Cuando se presentaba como médico rural o se sentía halagado porque se refirieran a él de ese modo, aún después de haber alcanzado fama internacional, no era falsa modestia. ***En el mundo se realizan cada año cerca de un millón de operaciones de bypass.
Un asteroide, el 5077, lleva su nombre,“Favaloro”, en reconocimiento a su aporte a la humanidad. En 1992 The New York Times lo denominó “Héroe Humanitario”. Los hitos que elige el documental René Favaloro, trazos de una vida, dirigido por Alejandro Areal Vélez y emitido por Canal Encuentro, para presentarlo dibujan el reflejo, más bien el brillo del trabajo de su vida.
Qué dicen los expertos
“Yo por desgracia o por suerte, no sé, vivo tremendamente enamorado de mi profesión”. “Yo no puedo vivir sin ver lo que pasa a mi alrededor”. “El médico vive siempre entre la vida y la muerte, ¿sabe?
Y entonces vive entre alegrías y tristezas”. “No sé qué haría si no estoy en el metier ese de los pacientes, del quirófano, del sufrir y el gozar”. “Hay que fabricar un mundo nuevo donde se le dé valor realmente al espíritu, a las cosas del espíritu”.
La frases que se le oyen al médico en el primer minuto del film, lo perfilan. Muestran lo que hay debajo de la piel, la esencia que encierra el hombre. Quizás haga más sentido decir, a riesgo de que suene melifluo, el corazón.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





