
Santiago Bilinkis: “El fútbol es un laboratorio para entender cómo funciona la mente”
El Mundial ofrece goles, sorpresas y héroes inesperados, pero también deja al descubierto algo menos visible: la forma en que funciona la mente humana cuando está sometida a presión. ¿Por qué los últimos minutos parecen...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El Mundial ofrece goles, sorpresas y héroes inesperados, pero también deja al descubierto algo menos visible: la forma en que funciona la mente humana cuando está sometida a presión. ¿Por qué los últimos minutos parecen eternos? ¿Qué ocurre cuando un futbolista sobrepiensa un penal?
¿Hasta qué punto la confianza puede cambiar el rendimiento de un deportista? Esas fueron algunas de las preguntas que atravesaron la entrevista que Santiago Bilinkis brindó en Infobae al Mediodía, donde utilizó al fútbol como una puerta de entrada para hablar sobre psicología, tecnología y comportamiento humano. En diálogo con Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan, el empresario y tecnólogo explicó que el fútbol funciona como un enorme laboratorio para entender procesos que después se repiten en prácticamente cualquier ámbito de la vida.
Los detalles
Desde un examen hasta una entrevista laboral o una decisión importante, los mecanismos mentales que aparecen en un Mundial son, para Bilinkis, los mismos que condicionan nuestro desempeño cotidiano. La mente bajo presiónSu punto de partida fue una experiencia personal como hincha. Fui a la cancha con Cabo Verde con mi hijo.
Estuve ahí sufriendo. Creí que era lo máximo que se podía sufrir, hasta el partido con Egipto”, recordó entre risas. Detrás de esa anécdota apareció una de las ideas centrales de toda la conversación: el tiempo no transcurre igual para el reloj que llevamos en la cabeza que para el que llevamos en la muñeca.
Según explicó, la percepción del paso de los segundos depende de dónde está puesta la atención y de la carga emocional del momento. “El reloj que llevamos en la muñeca avanza a una velocidad pareja, pero el reloj que llevamos adentro de la cabeza no. Cuántos tics hace nuestro segundero mental depende de cuánta atención y dónde la estés poniendo”, señaló.
Qué dicen los expertos
Por eso, cuando un equipo necesita desesperadamente convertir un gol, cada ataque parece durar una eternidad, mientras que cuando lo único que desea es que termine el partido, la sensación del tiempo cambia por completo. Esa misma lógica, sostuvo, explica muchos de los errores que se producen en los momentos decisivos del deporte. Bilinkis recurrió al recordado penal fallado por Roberto Baggio en la final del Mundial de Estados Unidos 1994 para describir cómo la presión puede jugarle una mala pasada incluso a los mejores.
“Baggio no erró porque era malo. Erró porque era humano. Erró porque le importaba demasiado”, afirmó.
A partir de ese ejemplo desarrolló una idea que considera clave para entender el alto rendimiento: cuando una persona intenta controlar de manera consciente movimientos que ya tiene automatizados, suele empeorar su desempeño. Para ilustrarlo recordó un estudio realizado con golfistas profesionales y amateurs. Mientras que los aficionados rendían peor cuando se distraían, los expertos mejoraban porque dejaban que el cuerpo ejecutara de forma automática aquello que había aprendido durante años de entrenamiento.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





