
¡Se nos quedó coja la transición energética!
AnálisisOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos¡Se nos quedó coja la transición energética! España generó un 56% de su electricidad con...
S&P 500 (SPY) Temmuz'da (DÜŞÜK) 730 Doları vuracak mı?
Un desarrollo importante en los mercados financieros: AnálisisOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos¡Se nos quedó coja la transición energética! España generó un 56% de su electricidad con renovables en 2025, pero la electricidad solo cubre el 24% del consumo finalUn parque eólico. imageBROKER/Lilly (Getty Images/imageBROKER RF)Fernando Ferrando Vitales17 jul 2026 - 05:40CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir Cinco Días en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceLa crisis climática y la energética forman parte de un mismo desafío y las decisiones que se han adoptado, y que se tomen en los próximos años, serán determinantes para el futuro económico, social y ambiental de España.
Los avances alcanzados en la sustitución de la oferta de combustibles fósiles, principal causa del cambio climático, por energías renovables en la generación de electricidad han supuesto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y lograr una mayor independencia energética. De hecho, el precio y el comportamiento del mercado mayorista español no se han visto afectados ni por el ataque a Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz, ni por la volatilidad y las tensiones de precios como en otros países en los que la aportación renovable es inferior. En 2025 alcanzamos el 56% de la generación de electricidad con renovables, pero con un peso de la electricidad en la demanda final de solo el 24%.
Detalles económicos
Nuestra apuesta por el despliegue renovable integral no ha sido completamente satisfactoria. Quienes invirtieron no han cubierto las expectativas de rentabilidad y no tienen la tranquilidad de que su inversión va a poder atender los compromisos financieros adquiridos. La producción de electricidad renovable no ha encontrado enfrente una demanda que cubrir y tampoco hemos logrado aumentar la capacidad de almacenamiento para desplazar la oferta a momentos de mayor demanda.
Es una realidad que la independencia energética no se alcanzará únicamente por el lado de la oferta, mediante la instalación de más parques eólicos y fotovoltaicos, sino que lo hará sustituyendo progresivamente el petróleo y el gas en la movilidad, la industria y los edificios. En definitiva, reducir la exposición a los combustibles fósiles significa también reducir la vulnerabilidad frente a crisis geopolíticas, conflictos internacionales y episodios de volatilidad en los mercados energéticos. Podemos estar satisfechos con nuestro esfuerzo por descarbonizar la generación de electricidad, pero las resistencias, los intereses de ralentización y las barreras existentes siguen demorando una transformación más transversal y ambiciosa en la reducción de las emisiones, en el fortalecimiento de la soberanía energética y en la mejora del bienestar de la ciudadanía.
Los mercados financieros siguen de cerca el desarrollo mientras los inversores evalúan su probable impacto.





