
Seis puntos del corredor seco en El Salvador cumplen más de dos semanas sin lluvias por la influencia de la canícula
El territorio salvadoreño atraviesa una de las etapas más críticas para el ambiente en años recientes, con seis puntos del corredor seco que no han registrado lluvias desde el 23 de junio y proyecciones de temperaturas...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El territorio salvadoreño atraviesa una de las etapas más críticas para el ambiente en años recientes, con seis puntos del corredor seco que no han registrado lluvias desde el 23 de junio y proyecciones de temperaturas inusualmente altas para los próximos meses. La combinación de la canícula y el fenómeno del Niño amenaza la disponibilidad de agua, la biodiversidad y los suelos en vastas zonas del país. La especialista en meteorología aeronáutica y marítima, Sandra Yanira Martínez, expuso durante la Entrevista AM que la canícula se estableció de manera anticipada este año, impulsada por el fenómeno del Niño.
“En El Salvador, debido a la presencia del fenómeno del Niño, se nos adelantó”, explicó Martínez. Esto ha provocado una sequía absoluta en seis localidades del corredor seco, área que se extiende desde el golfo de Fonseca hasta la región paracentral, donde el impacto ambiental resulta más notorio. La canícula es un proceso natural que ocurre anualmente durante la temporada de lluvias, pero su intensidad varía según los patrones atmosféricos.
Los detalles
“La canícula es de dos tipos: absoluta y relativa. Absoluta, que es una ausencia total en todo el territorio de lluvia. Y la relativa es que se da, así como se está dando en estos momentos, que en algunos lugares sí, pero para la zona centro y occidente, todavía sigue lloviendo”, detalló la experta.
Este año, la ausencia de precipitaciones en el corredor seco coincide con lluvias puntuales en otras regiones, lo que agrava la presión sobre los recursos hídricos y la vegetación local. El fenómeno del Niño intensifica las alteraciones climáticas al aumentar la temperatura del océano Pacífico y modificar los regímenes de lluvias. “La temperatura histórica que existe en El Salvador es de 47°”, afirmó Martínez al abordar el riesgo de olas de calor más intensas de lo habitual.
Además, advirtió: “Vamos a tener meses más calurosos que marzo, abril y mayo para lo que resta del año. Pero también hay algo más importante todavía, que este fenómeno del Niño nos puede acortar la época de lluvia”. El incremento de la temperatura afecta la evapotranspiración, reduce la humedad del suelo y limita el desarrollo de los ecosistemas.
Qué dicen los expertos
El déficit hídrico ya se observa en el descenso de niveles de ríos y mantos acuíferos, lo que pone en peligro la fauna, especialmente en zonas donde el agua es esencial para la supervivencia de especies endémicas y migratorias. Martínez subrayó que “nuestra principal fuente de abastecimiento del agua es el río Lempa, que atraviesa casi todo el territorio, pero este también se ve alimentado por la lluvia y por los drenos que recibimos de Honduras”. La disminución de precipitaciones compromete la recarga de acuíferos y la sostenibilidad de los sistemas acuáticos.
La situación ambiental se agrava con la llegada de polvo del Sahara, fenómeno anual que este año presenta mayor densidad y afecta la calidad del aire. El ingreso de estas partículas incrementa los riesgos para la salud humana, pero también para la flora, al limitar la fotosíntesis y generar estrés adicional en las plantas. La especialista destacó que la vigilancia ambiental se realiza con bases de datos de más de medio siglo.
Las proyecciones muestran que el periodo seco podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027, afectando el ciclo de lluvias y reduciendo las oportunidades para la recuperación de los ecosistemas. “Ya los pronósticos hablan de que va a llegar hasta diciembre y el primer trimestre del próximo año”, advirtió Martínez. El impacto conjunto de la canícula, el Niño y el polvo del Sahara marca un desafío para la gestión ambiental, la conservación de la biodiversidad y el acceso al agua en El Salvador.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





