
Sin miedo al gafe: España sí le va a ganar a Messi
Sala VORSin miedo al gafe: España sí le va a ganar a MessiNo hubo mística en la remontada argentina, ni genialidad, ni empuje. Sólo un entrenador cobarde y unos jugadores que no creen en él. España es lo contrario: el...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Sala VORSin miedo al gafe: España sí le va a ganar a MessiNo hubo mística en la remontada argentina, ni genialidad, ni empuje. Sólo un entrenador cobarde y unos jugadores que no creen en él. España es lo contrario: el domingo seremos muy felices Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioLuis de la Fuente da órdenes a los jugadores españoles durante la pausa de hidratación del España-Francia.
CARL RECINEGETTY IMAGES VIA AFPMiguel RiañoSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 15 julio 2026 - 23:14Mundial La España finalista de Luis de la Fuente, más sólida que la campeona en 2010 En directo Argentina remonta a Inglaterra en el descuento y permite a Messi jugar su segunda final de un Mundial En el plano de Xavi, Casillas, Ramos y Puyol durante el descuento del paseo militar frente a Francia quedó claro: lo más normal es que el domingo a medianoche ya no haya sólo una generación de españoles campeones del mundo. Estamos a unos meses de que Luis de la Fuente sea nombrado marqués, como Del Bosque, y reciba un nabo o una mancuerna de oro. En el Mundial de 2042 tendrán que ser otros cuatro los embajadores del palco.
Los detalles
Por porte pegan Unai Simón, Laporte, Rodri y Oyarzabal. Por nivel podría ser cualquiera. Es el gran mérito del futuro noble riojano: ha hackeado el fútbol internacional, a menudo anárquico e imprevisible, y ha puesto a jugar a la selección española con la identidad y el aplomo de apisonadora estilística con el que lo hace un gran aspirante a la Champions League en primavera.
Ni el gafe puede revertir eso. Un mérito del Mundial, al menos en España, es que a los ajenos al fútbol los radicaliza y a los enfermos nos templa. Miramos con más claridad.
Reservamos picos de tensión para una encerrona otoñal de visitante en Mestalla. Esa mirada limpia permite ver el bosque: más allá de la baraka del campeón, nadie tiene las armas perfectas para matarnos, para contrarrestar la nueva ola de centrocampismo que sigue mandando en el fútbol por más que no quiera verlo el Real Madrid. Mantengo mi pedrada: la final anticipada fue Portugal, se acabó con la lesión de Nuno Mendes y desde ahí hasta el 19 de julio las derrotas sólo pueden llegar por accidente o atraco.
Qué dicen los expertos
La confianza de los jugadores en su nivel y del entrenador en sus decisiones van dejando huellas doradas por el camino. Como las de los rivales. Scaloni se jugaba pasar a la historia y eligió para ello a la banda derecha del Club Atlético de Madrid.
Tuchel se puso por delante frente a una Argentina que no amenazaba nunca y, con los dos mediocentros más españoles que quedaban en liza, Elliot Anderson y Declan Rice, decidió encerrarse y flotar a la estrella rival para que pusiera centros a sus siete defensas. En un ridículo indescifrable, no consiguieron despejar ninguno. No hubo mística en la remontada, ni genialidad, ni empuje.
Despojado de pasión, analizar todo es más fácil: hubo sólo un entrenador cobarde y unos jugadores que no creen en él.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





