
"Son terroristas jugando al fútbol": Irán y Nueva Zelanda empatan en el partido más político del Mundial
Mundial 2026 fútbol"Son terroristas jugando al fútbol": Irán y Nueva Zelanda empatan en el partido más político del MundialEl encuentro estuvo marcado por las manifestaciones contra el régimen islámico y por la tensión...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial 2026 fútbol"Son terroristas jugando al fútbol": Irán y Nueva Zelanda empatan en el partido más político del MundialEl encuentro estuvo marcado por las manifestaciones contra el régimen islámico y por la tensión que rodea a una selección que muchos en su propio país no quieren ver ganar Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl jugador iraní Mohammad Mohebbi (8) celebra junto a junto a Mehdi Ghayedi el segundo gol de su equipo en el empate ante Nueva Zelanda. APPablo Scarpellini Los AngelesLos AngelesActualizado Martes, 16 junio 2026 - 07:27Grupo G Así está la clasificación Tim Bush es un convencido de que la política no debería mezclarse nunca con el deporte. "Yo solo he venido a ver a los mejores jugadores del mundo, los de mi país.
Lo demás no me interesa", dice con su inmensa bandera neozelandesa atada a modo de capa y su característico acento kiwi. Pero en un partido en que el rival de la selección de Nueva Zelanda es Irán, dejar de lado la agitación por el conflicto en Oriente Próximo resulta misión imposible. Y más en Los Angeles, donde vive la comunidad iraní más grande del mundo lejos de Irán.
Los detalles
Una hora y media antes del choque, la tensión era palpable en las inmediaciones del estadio SoFi de Los Angeles donde el lunes se vieron las caras las dos selecciones. Entre 300 y 500 personas se congregaron para protestar contra el régimen islámico que sigue gobernando el país, horas después de que Estados Unidos anunciara un acuerdo de paz para poner fin a más de tres meses de conflicto armado. Ali Mina, megáfono en mano, gritaba consignas sin parar contra los ayatolás y su gobierno.
"Enhorabuena, están a punto de ver a terroristas jugando al fútbol por primera vez", afirmaba rodeado por un grupo de simpatizantes que ondeaban las banderas previas al régimen islámico de 1979, las mismas que la FIFA ha prohibido en los estadios durante el torneo. Poco parecía importarle a Michael, que llevaba la bandera a la espalda con el emblema central del león y el sol: un león con una espada y un sol naciente sobre su lomo, símbolo milenario de la monarquía persa. "Lo voy a intentar al menos", confesaba medio asustado.
"La voy a esconder para pasar el control de seguridad a ver qué pasa". Después, explicaba la ausencia de más compatriotas apoyando al equipo a esas horas de la tarde. "Son el equipo del régimen y la gente lo sabe.
Qué dicen los expertos
No es el equipo del pueblo. Solo espero que haya un cambio de régimen pronto". A su lado, Neta Mehr posaba orgullosa con su familia y otra familia amiga para una foto frente al monumental SoFi de Inglewood, decidida a apoyar al equipo nacional pese al embrollo político.
"No vamos a dejar que toda esta basura de la guerra nos arruine el entusiasmo", soltaba con emoción en la voz. "Estamos todos con nuestras familias para apoyar a Irán porque el régimen islámico solo ha estado aquí durante 47 años y nuestra cultura lleva más de 2.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





