
Taberna Garibaldi: en el "último bastión del abuso laboral" para la CNT ya no se sirve el 'Durruti Dry Martini'
CRÓNICATaberna Garibaldi: en el "último bastión del abuso laboral" para la CNT ya no se sirve el 'Durruti Dry Martini'Afuera aprieta el calor. Dentro, un solo camarero sirve mesas sin descanso mientras una denuncia...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. CRÓNICATaberna Garibaldi: en el "último bastión del abuso laboral" para la CNT ya no se sirve el 'Durruti Dry Martini'Afuera aprieta el calor. Dentro, un solo camarero sirve mesas sin descanso mientras una denuncia sindical amenaza con incendiar algo más que el ambiente. El local de Pablo Iglesias se ha convertido en el escenario de una guerra entre viejos enemigos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 2 comentarios Martín MuchaSEGUIR AUTORActualizado Lunes, 22 junio 2026 - 18:48Visto por fuera, Taberna Garibaldi es un bar más.
Dentro, hay más de los tópicos de la izquierda de la izquierda: destaca un hilarante retrato de Fidel, que se parece más a Paquirri que al de Bahía de Cochinos. En la barra, un camarero que no para de servir dobles y tercios. Es el único a cargo del local.
Los detalles
Dentro, un cocinero que limita la carta. En la entrada, un letrero que dice claro que no se atiende en terraza. Autoservicio a lo yanqui.
Se va llenando y no se suma más personal. El personal lo forman dos espartanos que lidian con un local que se va colmando. El mercurio afuera marca más de 30 grados.
Y el calor se multiplica ante la denuncia de la CNT de que este es el «último bastión del abuso laboral». Los socios de este negocio —que no cooperativa, por cierto— son Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de Pedro Sánchez; Sebastián Fiorilli, colaborador habitual de Diario Red y poeta; y Carlos Ávila, quien se presenta en redes como «militante de la palabra y la melodía». Son los tres pilares de este lugar hoy situado en la Miguel Servet 23, una calle con el nombre de un sabio judío, científico y teólogo, que descubrió la circulación pulmonar de la sangre en el siglo XVI.
Qué dicen los expertos
A estos tres socios apunta el sindicato anarquista, con Iglesias Turrión como principal diana, de quien les separan diferencias ideológicas irreconciliables. «Los parlamentos y gobiernos forman parte del problema, no de la solución», señalan desde siempre en la CNT. DURRUTI, INTOCABLEEl ardor entre ambos viene de lejos.
Pero se hizo más hiriente por un divertimento en el nombre de un cóctel. El Durruti Dry Martini escoció entre los forofos de Buenaventura Durruti. Ninguna broma cabe para la CNT con el líder caído en batalla.
Algunos de sus seguidores más fieles lo ven como una doble burla porque Durruti, tras caer herido de bala, fue llevado al Ritz, cuando el hotel se había convertido en un hospital improvisado. El Ritz, tanto el de Madrid como el de París, fue uno de los pilares de la difusión del cóctel. Además se sabe que los nazis lo bebían a raudales en la sede gala.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





