
¿Te gusto? Quedemos a cenar
La Penúltima¿Te gusto? Quedemos a cenarLa generación Z está recuperando las cenas en la primera cita. No es una moda, sino una señal. Pero no siempre significan lo que deseamos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La Penúltima¿Te gusto? Quedemos a cenarLa generación Z está recuperando las cenas en la primera cita. No es una moda, sino una señal.
Pero no siempre significan lo que deseamos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioJulie Delpy y Ethan Hawke en 'Antes del amanecer'EMIsabel EspiñoSEGUIR AUTORAActualizado Jueves, 25 junio 2026 - 07:55"Llévame a un sitio que te guste". Nos gustábamos desde hacía tiempo. El chico me propuso cenar, yo elegí el lugar.
Los detalles
Mesas altas, sin mantel, platitos frugales... Algo que no pareciese muy formal. Los dos estábamos un poco nerviosos...
Siempre he odiado las cenas en la primera cita. Volví a recordar aquel encuentro al descubrir que la generación Z está recuperando este ritual en los primeros encuentros, leí en The Wall Street Journal. El regreso de las cenas no es una moda, sino una señal, una reacción al hartazgo.
Recuperar esta liturgia es rebelarse contra la dinámica de las relaciones actuales. Tan efímeras, tan reacias al compromiso. Sentarse ante una mesa con tu cita ofrece tiempo, un interés genuino por conocer al otro, la ilusión de no ser intercambiable con cualquier otro match.
Qué dicen los expertos
Lo explicaba al diario económico una chica de 25 años: "En una cena o una comida se consigue un nivel de intimidad, y además, llevan implícito un tiempo determinado, a diferencia de una cita en un bar o un café". Ella lleva dos años haciéndolo: queda con menos hombres, pero conecta más. Hace tiempo que las cenas habían dejado de ser norma en las primeras citas.
Preferíamos un café, unas cañas, un vino. Y más ahora que, entregados a las apps para ligar, uno tiene más matches, más citas, más ligues. Evitamos lo formal por si no fluye la conversación, por si hay momentos incómodos, por si se nos queda algo entre los dientes...
"Él le propuso cenar, pero Alicia no tenía hambre (más bien le daba vergüenza la idea de que una de sus bromas la hiciera reír con la boca abierta llena de restos de pan, patatas, kétchup), así que no cenaron", leemos en La chica más lista que conozco, de Sara Barquinero. Para saber másLa Penúltima.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





