
Todas las actividades industriales trabajan por debajo de 2023, con excepción de los alimentos y el petróleo
Luego del repunte de marzo, la actividad industrial cayó 2,8% interanual y 2,1% mensual en abril. En el acumulado del primer cuatrimestre, muestra una contracción de 2,4% respecto del mismo período de 2025. Pero la...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Luego del repunte de marzo, la actividad industrial cayó 2,8% interanual y 2,1% mensual en abril. En el acumulado del primer cuatrimestre, muestra una contracción de 2,4% respecto del mismo período de 2025. Pero la crisis adquiere otra dimensión cuando se compara con los niveles de noviembre de 2023, momento desde el cual solo algunos rubros presentan avances.
Según cálculos de ACM, el nivel de actividad industrial se ubicó un 4,9% por debajo del observado en el mes previo al cambio de gobierno. Esto indica que, tras más de dos años, el sector manufacturero todavía no logró recuperar completamente el terreno perdido. La brecha respecto de finales de 2023 resulta pronunciada.
Los detalles
La mayoría de las ramas industriales evidenció caídas, destacándose el fuerte retroceso de Productos Textiles, que acumuló una baja del 35,6%. También se observaron descensos significativos en Productos de metal (-21,9%), Productos de caucho y plástico (-19,7%), Productos minerales no metálicos (-19,7%) y Maquinaria y equipo (-19,5%). Por su parte, los sectores de Industrias metálicas básicas y Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes registraron caídas del 16,7%, mientras que Madera, papel, edición e impresión mostró una contracción más moderada del 1,6%En contraste, los únicos sectores que lograron expandirse durante estos más de dos años fueron Refinación de petróleo (+9,3%), Sustancias y productos químicos (+10,2%) y Alimentos y bebidas (+5%).
Estas actividades contribuyeron en conjunto con 3,2 puntos porcentuales al desempeño del índice, mientras que las restantes tuvieron una incidencia marginal. El informe destaca el contraste entre abril de 2026 y noviembre de 2023, que indica una recomposición incompleta y heterogénea, con ganadores puntuales y un núcleo amplio que aún sigue rezagado. La directora ejecutiva de la UIA, María Laura Bermúdez, dijo este martes en la comisión de Industria de la Cámara de Diputados: "Hoy estamos un 10% abajo del año 2022 o 2023″- Agregó que la caída de la actividad tiene correlato en la caída del empleo formal: desde agosto de 2023 se perdieron 75 mil puestos de trabajo directos.
Qué se espera“De cara a los meses venideros, el foco estará en qué sectores lograrán sostener el nivel y cuáles podrían liderar una eventual recomposición: los que mostraron mayor resiliencia en 2025 parten con ventaja, mientras que las ramas más rezagadas podrían seguir ajustando por más tiempo”, sostuvo ACM. “En ese contexto, el rumbo de la política comercial y el avance de acuerdos de inversión pueden abrir oportunidades para algunas cadenas, aunque también sostener presión competitiva en los segmentos más expuestos”, añadió. Por su parte, LCG señaló que no prevé que se consolide una recuperación en el corto plazo.
Qué dicen los expertos
Por el contrario, “esperamos que persista una dinámica de ‘serrucho’, consistente con una tendencia de estancamiento. Los factores que podrían revertir este escenario se encuentran debilitados: la demanda continúa limitada por la pérdida de poder adquisitivo, a la vez que aumenta la presión competitiva asociada a la apertura comercial y al atraso cambiario”, señaló. Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, analizó: “La actividad vinculada al mercado doméstico sigue alternando meses de rebotes y caídas, consolidando una larga trayectoria de estancamiento.
Si bien la apreciación cambiaria genera dificultades para algunos sectores industriales expuestos a la competencia de las importaciones, el problema excede la discusión cambiaria. El precio del dólar no alcanza para explicar la debilidad simultánea de actividades transables y no transables”. En ese sentido, remarcó la incidencia del deterioro en el ingreso disponible de los hogares.
“Aunque la inflación se desaceleró, una porción creciente de los ingresos familiares se destina al pago de servicios, transporte y otros gastos fijos, reduciendo la capacidad de consumo en otros rubros. Como resultado, el consumo masivo sigue mostrando dificultades para despegar y arrastra a buena parte de los sectores orientados al mercado interno”. Hacia adelante, Casas consideró que persiste un problema de previsibilidad, dado que muchas decisiones de inversión continúan postergadas por la incertidumbre respecto del marco político y macroeconómico futuro.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





