
Tradición contra igualdad: las mujeres que obligaron a cambiar las fiestas populares, de Hondarribia a Sagunto
ESPAÑATradición contra igualdad: las mujeres que obligaron a cambiar las fiestas populares, de Hondarribia a SaguntoDesde pescadoras hasta cofrades de toda España llevan décadas luchando para ser aceptadas con pleno...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: ESPAÑATradición contra igualdad: las mujeres que obligaron a cambiar las fiestas populares, de Hondarribia a SaguntoDesde pescadoras hasta cofrades de toda España llevan décadas luchando para ser aceptadas con pleno derecho en la sociedad en la que viven Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarMujeres participan en el Alarde mixto en Hondarribia (Guipúzcoa)Javier EtxezarretaEfeInma Lidón ValenciaValenciaSEGUIR AUTORAActualizado Domingo, 28 junio 2026 - 22:43Una cofrade o costalera en la Semana Santa de Sagunto o de Córdoba, una soldado en el alarde de Hondarribia, una comensal en una mesa durante siglos sólo reservada para hombres o una butaca en el Liceo de Barcelona como socia. La mujer va conquistando espacios de igualdad en manifestaciones culturales populares a lo largo de las últimas décadas, pero sigue habiendo muros que no consigue derribar en un siglo en el que muchos techos de cristal se han hecho añicos. La cultura popular sigue siendo una burbuja donde se apela a la tradición y se la impone por encima del principio constitucional de igualdad.
La mujer ha conquistado todos los espacios de la vida cotidiana, desde los derechos laborales a la determinación de qué quiere hacer con su cuerpo, pero cuando se aborda su presencia en manifestaciones arraigadas durante siglos reservadas sólo a hombres, para saltar la barrera tiene que haber una imposición legal. No hay convencimiento ni avance social que haga ceder esos espacios de poder. «La cultura popular, las tradiciones, se resisten porque parece que están en un lugar al margen, donde el respeto a la igualdad es una cuestión interpretable y se ampara en diferentes formas de ver la fiesta.
Los detalles
Y eso es perverso, porque hablamos de un derecho fundamental», explica a EL MUNDO Maggie Bullen, antropóloga feminista, profesora y directora de Igualdad en la Universidad del País Vasco. En los últimos años, sus investigaciones se han centrado en los cambios que han impulsado las mujeres en las fiestas populares de Euskadi. El camino que iniciaron hace tres años las mujeres de Sagunto, reclamando el acceso a la Cofradía de la Purísima Sangre de Cristo, encontrando al Ministerio de Igualdad para darles apoyo y a la Fiscalía, lo recorrieron no sin miradas inquisitoriales las mujeres de El Palmar (Valencia).
Ellas querían heredar el derecho, que sólo transmitían los hombres, a poder pescar en L'Albufera y, sobre todo, a ser aceptadas con pleno derecho en la sociedad en la que vivían. «En El Palmar había una clase social exclusiva para los pescadores y los hijos de pescadores. El resto éramos una casta inferior.
Había exclusión social», cuenta Carmen Serrano, la presidenta de las Amas de Casa que en el año 1998 se convirtió en portavoz de un grupo de pioneras que revolucionó la pedanía valenciana: en 775 años nunca una mujer salió a pescar y ellas lo lograron en 2008. «Había que acabar con esa injusticia».
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





