
Una guerra comercial entre la UE y China parece inevitable
Tucídides pensaba que las potencias emergentes tienden a provocar conflictos. Si hubiera sido un economista que observara el auge de las exportaciones chinas a Europa, quizá habría previsto una guerra comercial. Lo...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Tucídides pensaba que las potencias emergentes tienden a provocar conflictos. Si hubiera sido un economista que observara el auge de las exportaciones chinas a Europa, quizá habría previsto una guerra comercial. Lo mismo opinan muchos analistas hoy en día.
La cuestión ya no es si Europa levantará algunos puentes levadizos, sino cuántos y con qué rapidez, y cómo afrontará las consecuencias. Lo que está en juego es claro. Las quiebras en la Unión Europea han alcanzado niveles que no se veían desde 2015.
Los detalles
Alemania perdió 143 000 puestos de trabajo en la industria en 2025. En la mayor parte de Europa, el crecimiento es lento y la producción industrial está en declive. En Francia y Alemania, los partidos de extrema derecha lideran las encuestas.
En una cumbre el 18 de junio, los líderes de la UE debatirán cómo hacer frente al desafío chino, en una economía mundial cada vez más grave. ¿Está China realmente detrás de los problemas económicos de Europa? El déficit comercial de la UE en bienes con China fue de unos 1.
000 millones de euros (1. 160 millones de dólares) al día en 2025, aproximadamente el doble de la cifra anterior a la pandemia. Alemania, en particular, ha experimentado un aumento constante de las importaciones procedentes de China y un fuerte descenso de las exportaciones hacia ese país.
Qué dicen los expertos
Hay quien ve juego sucio. La OCDE, un club de países en su mayoría ricos, descubrió que las empresas chinas recibieron entre tres y ocho veces más subvenciones entre 2005 y 2024 que sus competidores de los países de la OCDE. Algunas fracasarían sin ellas: el 32 % de las empresas industriales de China pierden dinero.
Quienes se muestran escépticos a la hora de culpar a China argumentan que los elevados costes energéticos de Europa, la lentitud de las burocracias y la incapacidad para innovar o integrarse son los verdaderos culpables. Peor aún, obstaculizar las importaciones de materiales y piezas chinas perjudicaría a las empresas europeas de sectores posteriores. Eso podría perjudicar la competitividad más de lo que la ayuda.
La lista de sectores “estratégicos” protegidos ya es larga. Francia, que acoge una cumbre del G7 el 15 de junio, está haciendo hincapié en los desequilibrios macroeconómicos. La moneda china está infravalorada entre un 15 % y un 30 %, lo que abarata sus exportaciones.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





